Dimes y diretes entre Trump y López Obrador

A diferencia de Donald Trump, que aborrece los detalles de la política, Andrés Manuel López Obrador se obsesiona con ellos. ¿Qué esperar de la relación México-EU con la nueva presidencia mexicana?


Donald Trump dijo a la prensa haber conocido hace años a Andrés Manuel López Obrador y, ya entonces, había pronosticado su éxito. “Lo vi en otras campañas electorales y le dije que algún día sería presidente. Acerté”, señaló el neoyorquino.

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, promete un presupuesto prudente y no aumentar los impuestos, pero también dice que congelará los precios de la gasolina y la electricidad y subvencionará la agricultura. Su elección agrega un nuevo factor a las negociaciones sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que incluye a Estados Unidos y Canadá. Alguna vez crítico del TLCAN, López Obrador ahora dice que lo apoya. Pero su nacionalismo económico se parece al del presidente Donald Trump, lo que podría dificultar el logro de un acuerdo sobre el TLCAN.

A diferencia de Trump, que aborrece los detalles de la política, López Obrador se obsesiona con ellos. Como alcalde de la Ciudad de México, López Obrador trabajó con el sector privado para restaurar el centro de la ciudad. No acumuló enormes deudas y dejó el cargo con una calificación de aprobación de 85%. Todo esto apunta a una racha pragmática. Los optimistas esperan que él compense el gasto extra con recortes en otros lugares.

A la mañana siguiente de su triunfo, López Obrador habló con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre inmigración y seguridad. El candidato ganador de las elecciones en México dijo que recibió la llamada del presidente estadunidense, con quien habló media hora sobre la necesidad de crear un acuerdo integral que permita la generación de empleos en México, con el fin de reducir la migración.

En su cuenta de Twitter, López Obrador escribió: “Recibí llamada de Donald Trump y conversamos durante media hora. Le propuse explorar un acuerdo integral; de proyectos de desarrollo que generen empleos en México, y con ello, reducir la migración y mejorar la seguridad. Hubo trato respetuoso y dialogarán nuestros representantes”.

Trump dijo que mantuvo una “gran conversación” con el mandatario electo de México, Andrés Manuel López Obrador, con quien anticipó “una muy buena relación” y cooperación en los temas migratorios. Trump felicitó a López Obrador y se dijo dispuesto a trabajar de cerca con él en varios temas de la relación bilateral. El tabasqueño dijo a lo largo de su campaña que tendría una relación de respeto con Estados Unidos y que buscaría centrar la relación en la cooperación para el desarrollo.

Donald Trump, que no ha dejado de atizar a México por la inmigración y comercio desde que comenzó su carrera a la Casa Blanca, se mostró conciliador tras la victoria electoral de López Obrador y confió en tener “muy buena relación” con el presidente in pectore. Entre esas cosas pendientes que citó Trump en el tuit figura la renegociación del gran tratado comercial que une a EU, Canadá y México, que se encuentra bloqueado, y una promesa incendiaria del mandatario estadounidense, que quiere construir un muro de separación con su vecino del sur y que los mexicanos lo paguen. Desde la Casa Blanca, Trump confirmó que habían hablado de estos asuntos en su primera conversación telefónica.

En la cadena Fox, el asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, señalaba que las conversaciones entre el magnate neoyorquino y el líder izquierdista podrían arrojar resultados “sorprendentes”, en sentido positivo.

“Trump seguirá el mismo proceso que ha seguido con otros líderes extranjeros que quieren reunirse con él, sentarse y hablar”, añadió. Desde que Trump llegó a la Casa Blanca, las relaciones con Enrique Peña Nieto fueron turbulentas, con desencuentros y ataques por parte del estadounidense, que llegaron a suponer la cancelación de una visita oficial del mexicano. Lo que ocurra con un político tan distinto como López Obrador es una incógnita. Hace unos meses, el entonces candidato mexicano resaltaba que había al menos una cuestión en la que coincidía con el republicano, que los salarios de los trabajadores mexicanos debían subir.

El mensaje del presidente Trump es más conciliador que durante una entrevista en Fox News, cuando lanzó una advertencia a la nueva administración mexicana “si no se porta bien. México tendrá una elección. Va a ser muy interesante. Tengo la sensación de que él va a estar bien”, apuntó el mandatario en la plática. Luego advirtió: “La razón es que si no se portabien, cobraré impuestos a sus autos que llegan a Estados Unidos”.

López Obrador apostó a que haya una relación cordial con EU, pero afirmó en varias ocasiones durante su campaña: “México no será piñata de ningún gobierno extranjero”.

El candiato de Morena buscó mantenerse conciliador con el gobierno del presidente Trump. “En nuestra relación con EU habrá disposición para dialogar”, al tiempo que afirmó que propondrá al presidente Trump “un tratado amplio e integral con Canadá que incluya también a los países centroamericanos, algo parecido a lo que fue la Alianza para el Progreso”.

Aunque hace unos meses el ahora jefe de Gabinete, John Kelly, expresó preocupación sobre un gobierno de izquierda en México, el Departamento de Estado adelantó a la prensa que EU confiaba en trabajar con quien ganara. “Confiamos en el proceso democrático de México, y esperamos trabajar con quienes el pueblo de México elija en elecciones libres y justas”, dijo la vocera Julia Mason al diario The New York Times.