Esposa de Rioboó, magistrada del escándalo y amiga íntima de AMLO

El candidato presidencial fue acusado de beneficiar a este empresario y su esposa apoyó casos que beneficiaron a Mancera


El nepotismo y tráfico de influencias estarían en tela de juicio y ponen entre las cuerdas al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador ya que, durante el tercer debate presidencial, su rival, el panista Ricardo Anaya sacó a la luz el caso de que cuando Andrés Manuel López Obrador fue jefe de gobierno capitalino entre 2000 y 2005 le otorgó contratos por 170 millones de pesos, sin pasar por ninguna licitación pública, al contratista José Manuel Rioboó.

Este personaje que entra a escena ahora que la etapa final de la campaña está caliente, es un empresario lleno de secretos y señalamientos, principalmente por el hecho de que su esposa, Yasmín Esquivel Mossa es Magistrada Presidente del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México.

Este cargo le ha traído muchos beneficios a la magistrada, principalmente el de llevar a cabo el famoso “fraude procesal”, figura legal preferida por los juzgadores para vengarse de sus enemigos, señaló en su momento el periodista Ricardo Alemán.

El periodista comentó que una pareja de venezolanos vivió el terror en México, todo esto a una demanda que hicieran por daño moral y psicológico sobre el Colegio Westhill Institute S.C. quienes llegaron a las amenazas para que desistieran de dicha acción.

“Como ya se dijo, el colegio Westhill Institute S.C. Santa Fe es propiedad de José María Rioboó, quien presume amistad con Miguel Ángel Mancera y con Andrés Manuel López Obrador. Su esposa es la magistrada Yazmín Esquivel Mossa, presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal. Resulta que la pareja Mossa-Rioboó movió todas sus influencias para llevar a prisión a quienes demandaron penalmente a la “prestigiada escuela”. Pero el escándalo apenas empieza”, señaló el periodista.

La expansión de su legado

Todo parece indicar que el poder que tiene la pareja Mossa- Rioboó va más allá de los beneficios, sobre todo porque Yazmín, ya que los magistrados integrantes de la Sala Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de México la eligieron para un segundo periodo institucional como Magistrada Presidente para el cuatrienio 2015-2019.

Esta acción no tendría ninguna relevancia si no fuera por el hecho de la relación amorosa y de las constantes amenazas de Andrés Manuel López Obrador sobre la forma en que llevará a cabo el imponer ternas y personajes a modo.

Ahora, ante este escenario, los escándalos de nepotismo vuelven a salir a luz, tal y como ocurriera en 2015 cuando un grupo de taxistas de la capital quienes acusaron a Yazmín Esquivel Mossa, a quien acusan de servir a los intereses del Gobierno capitalino, a cargo de ese entonces por Miguel Ángel Mancera.

Otro caso también en el que se le involucró fue el de permitir que una empresa privada colocara los famosos parquímetros, los cuales fueron puestos pese a la queja vecinal y que dicha solicitud fue desechada por la magistrada para que se llevará a cabo la puesta en marcha de dichos dispositivos en la delegación Benito Juárez.

Y sin duda, la cereza del pastel de este fue el proceso parado que sufrió la demanda de los vecinos afectados por la obra, la cual fue construida por su esposo y que el Frente Amplio contra la Supervía acusó a la Dirección General de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y al consorcio Controladora Vía Rápida Poetas por no haber realizado una consulta pública previa a la construcción de la autopista.

El juicio de nulidad contra la construcción de la Supervía Ponientec fue parado durante año y medio gracias a la intervención de la magistrada.

¿Será que AMLO si está protegiendo a sus más fieles sirvientes?