Miscelánea fiscal: más de lo mismo e insuficiente

La miscelánea fiscal, que aprobó la Cámara de Diputados, no fue vista con buenos ojos. Los empresarios se quejan, el BID los señala como evasores y el SAT los perseguirá.


La ley de Ingresos de Ingresos de la Federación 2016 fue aprobada por la Cámara de Diputados: http://noticiasen.wpengine.com/ley-de-ingresos-2016-insuficiente-para-promover-inversion-y-empleo/

Incentivos fiscales

Entre los cambios más importantes realizados a la Miscelánea Fiscal está el incremento en el límite del monto a las deducciones que pasará de cinco a seis salarios mínimos generales elevados al año. En ese sentido, el contribuyente no podrá deducir la cantidad que exceda a 126,000 pesos o 10% de sus ingresos en el periodo en cuestión.

En cuanto a la deducción inmediata, se incrementó el monto que las empresas podrán beneficiarse de 50 a 100 millones de pesos.

Esta medida la reconoció Raúl Picard del Prado, director general de la empresa chocolatera Zam-Fre, quien con un tono de resignación menciona: “Algo se obtuvo en la Ley de Ingreso”. Sin embargo, dice: “No hay que esperar una mejoría de la economía, ni que las empresas inviertan para modernizarse”.

Además, se aumentó el monto deducible por la adquisición de automóviles de 130,000 a 175,000 pesos.

Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA), indica que lo ideal hubiera sido que la cifra se aumentará a 300,000 pesos.

De acuerdo con Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), uno de los temas que pusieron en la mesa fue la aprobación de la venta de automóviles a través de un esquema fiscal facilitador que permitiera a las familias mexicanas y a las empresas adquirir un vehículo nuevo.

“La manera de lograrlo era facilitar la adquisición a través de la deducibilidad, lo cual también fomenta la formalidad, porque sólo a los que sean formales y paguen impuestos podrán acceder a esta facilidad”, señala.

Miguel Ángel Nogueira, de la empresa Premex, del ramo de la construcción, subraya que no sirve de mucho la ampliación en la deducibilidad para la compra de automotores.

Si una empresa adquiere un tráiler, cuyo valor rebasa el millón de pesos, o una camioneta para transportar mercancía, que tiene un precio de casi 300 mil pesos, sólo puede deducir 175 mil pesos, “por eso no es atractiva esta medida”.

“Mientras no se tengan deducibilidades totales, tanto para la compra de maquinaria o de automóviles, la tecnología de las empresas o sus vehículos seguirán siendo obsoletas”, recalca.

Sin incentivos

Víctor Manuel López Bolaños, director general de la empresa Distribuidora Química Mexicana (DIQUIMEX), señala que el gobierno debe entender que las empresas requieren de ventas no sólo para modernizarse y crecer, también para generar empleos. “La Ley de Ingresos 2016 es más de lo mismo, no contiene verdaderos incentivos para las empresas”, asegura.

Salomón Presburger Slovik, director general de Preslow –empresa fabricante de chamarras–, asegura que la miscelánea fiscal para el año próximo, más que incentivar a las compañías viene a complicarles el panorama en el aspecto fiscal.

El industrial del sector de la confección menciona que si bien se amplía el monto para la deducibilidad en inversiones, esta acción sólo beneficia a las medianas empresas y deja fuera a las grandes, “lo que va a provocar que los grandes consorcios abran algunos negocios pequeños para ahí meter las deducciones”.

Evasores fiscales sobran

Y aunque los empresarios se quejan. El gobierno mexicano se adhirió al proyecto del G20 y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para combatir la evasión y la elusión fiscal de las grandes corporaciones, flagelo que causa pérdidas a las autoridades fiscales en el mundo estimados entre 100,000 y 240,000 millones de dólares.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Casi la mitad de las empresas en México “sacan la magia” y evaden impuestos: un número cercano a 48%.

El doctor en derecho administrativo, Jesús Alberto Guerrero Rojas menciona que entre otras grandes empresas, Televisa, Bimbo y Telmex se benefician con las millonarias devoluciones de impuestos en cada periodo fiscal.

El reporte del BID también da a conocer que México es un país especialista en cuestiones de “evasión tributaria”, ya que el porcentaje de personas físicas que hacen lo propio no se queda atrás, y llega a 40%.

“Las prácticas evasoras se encuentran tan arraigadas en las sociedades latinoamericanas que menos de la mitad de los latinoamericanos considera que evadir impuestos es un acto totalmente injustificable”, señala el reporte del BID.

Desde el año pasado, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) en voz del titular del organismo, Aristóteles Núñez sentenció que las empresas trasnacionales mexicanas o extranjeras que generen ingresos en México, pero paguen impuestos en otros países estarán bajo mayor vigilancia del SAT.

“A quienes hoy como contribuyentes estén llevando a cabo una planeación fiscal agresiva, sí, sí es una advertencia. Vamos a ejercer a plenitud las facultades que nos confieren las leyes, no vamos a permitir planeaciones fiscales agresivas que no contribuyen con lo que deben hacer al gasto público en México, como lo hacen muchos contribuyentes”, declaró.

Si el gobierno realmente quiere incentivar a los negocios a que se modernicen y a la gente para que consuma, “deben eliminarse los topes para deducir para realizar inversiones y para la compra de vehículos; también para que se reactive el mercado interno, debe permitir el regreso de la deducibilidad al 100 por ciento en el consumo para restaurantes y eliminar los Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios (IEPS) que aplica a los alimentos de alto valor calórico y a los refrescos”, concluye Picard del Prado.

Con información de Isabel Becerril, Reyna Isabel Ortega y Valente González