Un total de $67 millones para mitigar pobreza nunca llegaron a su destino en QR: Auditoría Superior

La Auditoría Superior de la Federación detectó iregularidades en $67 millones ejercidos por la administración de Roberto Borge en 2015


Al menos 67 millones de pesos de recursos destinados a combatir la pobreza e impulsar el desarrollo social en comunidades necesitadas fueron desviados para otros fines durante la administración de Roberto Borge Angulo en Quintana Roo, de acuerdo con el Informe de la Cuenta Pública 2015 de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En Quintana Roo, una de cada tres personas es pobre y 7% de la población vive en condiciones mínimas para satisfacer sus necesidades de alimentos, vivienda, salud y educación, sin embargo, los recursos etiquetados por la federación para combatir estas vulnerabilidades no llegaron a su destino.

Incluso, debido al mal ejercicio de recursos, los programas “Reciclando Basura por Alimentos” y las “Brigadas del Bienestar”, se encuentran “congelados”, sin poder disponer de fondos en la entidad, debido a múltiples fallas en su ejercicio cometidas por las anteriores autoridades estatales, como el no realizar mediciones y estadísticas del nivel de pobreza en la entidad para demostrar avance y efectividad en su aplicación.

Los 67 millones de pesos observados por la ASF fueron ejercidos por la Secretaría de Desarrollo Social e Indígena (Sedesi), sin embargo, en caso de no comprobarse con documentación el destino ejercicio de los mismos, la actual administración deberá reponer el dinero a la Tesorería de la Federación.

El actual titulad de la Sedesi, Julián Ricalde Magaña, dijo que la cantidad observada incluye un probable daño a la hacienda pública por 3.2 millones de pesos, al no haberse aplicado la totalidad de los recursos disponibles al 30 de abril de 2016 del Fondo de Infraestructura Social (Fise) 2015.

Esos recursos, explicó el titular de Sedesi, fueron asignados por el Gobierno Federal para esos programas de apoyo social, pero los funcionarios borgistas de Sedesi lo desviaron para otros fines y hasta el momento siguen sin comprobar el uso o destino que les dieron.

“La Auditoría en su dictamen se refiere a programas como Prospera y pregunta si tuvo o no los alcances para quitar el hambre a su población; el asunto es que no hubo claridad y transparencia en la aplicación de los recursos”, añadió Ricalde Magaña.

La bodega

Mientras tanto, se dio a conocer la existencia de una bodega en Chetumal, en la cual 3 toneladas de alimentos de Diconsa, como harina de maíz, frijol, arroz, y enlatados, se echaron a perder porque no fueron entregados a familias de escasos recursos.

El auxiliar administrativo de Diconsa, Julio Almeyda, culpó de esta negligencia al delegado del organismo, Mario Castro Basto.

La excusa es que los camiones de ese organismo no tienen combustible y algunos de ellos se encuentran en mal estado, por lo que no pueden repartirse los alimentos.