A El Corte Inglés la competencia en licitaciones le queda grande

Reportes de inteligencia del gobierno federal, detectaron un intento de sabotaje por parte de la empresa


La constructora española El Corte Inglés está teniendo serios problemas con el equipo cercano al presidente Enrique Peña Nieto, ya que está molesto con la empresa que dirige a nivel mundial Dimas Gimeno al detectar intentos de sabotaje por parte de la empresa, en el proceso licitatorio LA-009J0U001-E96-2017 correspondiente a Capufe.

Y es que tras estar fuera de las propuestas principales para ganar el concurso relativo a ofrecer equipos de peaje e informáticos para las plazas de cobro de la carretera México-Irapuato, aparecieron publicaciones en contra de varias firmas que participaron en la licitación, mismas que cumplieron con sus propuestas técnicas y económicas.

Sin embargo, las sospechas saltaron porque dichas publicaciones jamás informaron que el Corte Inglés, empresa vinculada a la familia de Florencio Lasaga, estaba en este mismo concurso. Más tarden, reportes de inteligencia del gobierno federal confirmaron que esta compañía liderada en nuestro país por Lartaun Iturrioz estuvo detrás de estas publicaciones.

La firma que preside a nivel mundial Dimas Gimeno, debe apegarse a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, más allá de orquestar una campaña silenciosa en contra de los participantes, sin embargo, no lo hizo, por lo que ahora se esperaría que Capufe solicite una amplia auditoría sobre el proceder de esta empresa en el concurso, así como alertar de esta situación a la Cofece, de Alejandra Palacios.

Cabe recordar que la mitad de este concurso se declaró desierto en abril de este año cuando la autoridad informó que las ofertas no eran técnicamente aceptables.

La bolsa de este nuevo concurso es de más de mil 300 millones de pesos, y lejos de aceptar la derrota, algunos ejecutivos españoles impulsaron una guerra sucia que en los próximos días saldrá a la luz pública.

.Cabe destacar que no es la primera vez que El Corté Inglés deja un mal sabor de boca en el gobierno federal, pues hace poco más de año y medio, tras ganar e implementar su tecnología en la emisión de pasaportes el sistema no funcionó a tiempo y la empresa española jamás reconoció sus errores, al contrario, siempre culpó de sabotaje al proveedor anterior.

El presidente de El Corte Inglés podría revisar el accionar de su directiva en México, por qué no, erradicar cualquier práctica anticompetitiva o vínculos a temas de corrupción, anomalía que arrastran demasiadas firmas en México, país que confió en la supuesta experiencia internacional que avalaba a esta compañía española