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Enemigo Interno: Acumulan scouts de México más de 100 denuncias de acoso y abuso sexual

Pese a que su misión es dejar el mundo en mejores condiciones, el movimiento escultista se ha vuelto parte del problema

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Fernanda entró a los siete años de edad a la Asociación de Scouts de México, A.C. (Asmac) y jamás imaginó que años después se convertiría en una de los más de 120 casos que se han documentado de acoso y abuso sexual cometidos tan sólo en la última década dentro del movimiento. 

Pese a que la misión principal de los scouts es dejar el mundo en mejores condiciones, tal parece que en México y el mundo esta promesa se ha quebrantado y se han vuelto parte del problema, esto tras la revelación de casos de acoso y abuso sexual que se han forjado, protegido y silenciado dentro del escultismo, cuyas agresiones no respetan edad ni género. 

Fernanda, cuya identidad ha sido cambiada por su seguridad, cuenta que la primera vez que la tocaron sin su consentimiento fue a los 15 años de edad, cuando en una ocasión una de las personas a cargo de su grupo le tocó la pierna, a lo que ella reaccionó con un grito que provocó que su agresor ya tuviera más cuidado con ella. 

Sin embargo, eso no detuvo al hermano de este encargado, quien tiempo después, durante un campamento en 2014, protagonizó uno de los episodios más difíciles de borrar para Fernanda. 

Estábamos dormidos, él estaba al lado de mí y yo estaba también junto a otro chavo. Entonces todo estaba bien hasta que empecé a sentir en la noche algo raro y dije ¿qué onda?, cuando sentí, se estaba frotando en mi muslo y fue de las veces que entre el frío, el miedo, no sé qué sea, ni siquiera pude gritar porque no me salía la voz”, recuerda con rabia.  

A la mañana siguiente Fernanda buscó ayuda entre los jefes de su grupo, pero ahí no encontró la ayuda que ella necesitaba, pues sus superiores le insinuaron que no valía la pena denunciar. 

“Ah, sí está bien, pero para qué haces tanto lío. Ni te van a hacer caso en el Ministerio Público porque no tienes pruebas, no tienes semen en tu ropa ni nada”, fueron las palabras que recibió. 

Pero no sólo eso, sino que la joven también tuvo que enfrentarse a otros tipos de discursos en donde incluso la señalaban como la “mala del cuento” pues le decían que si denunciaba sólo iba a arruinar la vida de su agresor y que sólo lo orillaría a que fuera “más criminal”. 

Clan violeta, un clan sororo

El caso de Fernanda es sólo uno de tantos que han orillado a las mujeres escultistas a alzar la voz a través del movimiento Clan Violeta, jóvenes activistas que se han dado a la tarea no sólo de visibilizar las denuncias, sino de exigir a la Asmac que tome cartas en el asunto

La semilla que comenzó a detonar las denuncias de acoso fue cuando se realizó un tendedero virtual a través de una página de Facebook en donde usualmente sólo se compartían memes.  

Ahí las mujeres se dieron cuenta de que no sólo se trataba de uno o dos casos, sino que las prácticas de acoso sexual eran más comunes de lo que se aparentaba. 

“A lo mejor ya sabíamos que sí había, pero yo pensaba que eran muchos más aislados, que era yo la única por ejemplo, o eran muy poquitos y la sorpresa es que no y que no sólo son mujeres, sino también niños varones”, cuenta Fernanda. 

Gracias a este tipo de acciones, Fernanda se dio cuenta de que su agresor también había acosado a por lo menos otras cuatro compañeras scouts, de las cuales una de ellas sufrió un intento de violación. 

Cuando denuncié en lo del tendedero virtual me di cuenta que no era la única víctima. Y hasta donde sé somos cuatro y una fue intento de violación, entonces vamos a ir otra vez al MP porque ya nos asesoramos con un abogado y este delito no prescribe”, señala Fernanda confiada en que esta vez si se haga justicia. 

Al ver el tamaño del problema, Clan Violeta realizó un formulario en Google a través del cual llegaron más de cien denuncias que después fueron exhibidos en un tendedero fuera de las oficinas de la Asmac el pasado 19 de septiembre, de acuerdo con información de Sin Embargo, en donde en protesta también se pintó el busto de Robert Baden-Powell, fundador de los scouts. 

Según Fernanda, quien ayudó a transcribir las denuncias para el tendedero, hay casos de acoso y abuso sexual que datan de 2010 y que se quedaron en el olvido.

“Y hay de todos los rangos de edad, suena feo, pero hay niñas que desde los siete años abusan de ellas o las tocaron o cosas así, hasta señoras o chavas de veintitantos. Como que no hay un rango de edad específico y ni siquiera un sexo porque hay denuncias de hombres que denuncian que fueron violados o acosados”, cuenta la joven.

De acuerdo con los testimonios, la mayoría de los casos habrían ocurrido durante campamentos, actividades con otros grupos, eventos nacionales o fiestas. 

“Respuestas” son sólo un placebo

A pesar de que la Asmac, dirigida por Francisco Macías Valadez Treviño, ha expresado en diversos comunicados su intención de resolver estos casos, en los actos parecería lo contrario. 

“Que yo sepa lo que más han hecho es que los sacan (a los agresores), es como un veto, y ya, no proporcionan atención a la víctima, nada más es como un placebo en sacar al agresor y que yo sepa solo ha sido como una vez y ya”, subraya Fernanda. 

A raíz de las denuncias que se fueron asomando a principios de año, la Asmac puso en marcha el programa CONECTA que, a decir del movimiento scout, “es una herramienta al alcance de niños, adolescentes, jóvenes, adultos, y familiares de estos,  que sirva como medio de atención oportuna a cualquier queja o denuncia que se derive de cualquier  comportamiento indeseado en cualquier ámbito relacionado con las actividades de la institución, así como cualquier conducta hostil basada en el género, independientemente de que la persona que cometa el acoso y la persona que lo sufra, sean del mismo sexo o del sexo opuesto”.

De acuerdo con el proceso, una vez que la denuncia sea emitida a través de CONECTA, hay un plazo no mayor a 15 días hábiles para que la Dirección Nacional de Gestión Institucional dé una respuesta y, de proceder, se da un número de folio que servirá como identificador del caso. 

En su interés de acabar con el acoso sexual y lograr justicia, Fernanda envió su caso a través de dicha plataforma en el mes de marzo, no obstante, a la fecha no hay respuesta por parte de las autoridades del escultismo. 

Yo la hice y hasta el momento no me han respondido. La hice por marzo, porque como se hizo lo del tendedero virtual y me invitaron para que hiciera la denuncia en CONECTA; ni me solucionaron ni me dijeron nada, no me han contestado y por lo que yo sé de compañeras es que sólo las revictimizan”, precisa.

Además, las involucradas en el movimiento también han señalado en redes sociales que la actitud de Pedro Díaz Maya, Jefe Scout Nacional, siempre ha sido amedrentadora, pues cuando dice que se reunirá con las denunciantes siempre señala que acudirá acompañado de un abogado, aunque aseveran que nunca llega a los encuentros. Incluso apuntan que han tratado de identificar qué mujeres son las que están implicadas en hacer eco de las denuncias.

Luego de la entrega de un pliego petitorio por parte de Clan Violeta en donde exigen entre otras cosas capacitación en materia de perspectiva de género, revisión del discurso revictimizante del programa CONECTA, acompañamientos legales y psicológicos, así como la creación de una campaña nacional sobre la violencia de género, los líderes de la Asmac respondieron. 

A través de un comunicado el Jefe Scout Nacional y el Presidente de la Asociación expresaron su dolor por la situación y lamentaron que no se haya escuchado a las víctimas. 

Coincidimos en el respeto a los derechos humanos, no somos ni seremos tolerantes a ningún acto de abuso, violencia o discriminación hacia las mujeres y a ningún miembro de esta organización”, se lee. 

De igual forma, se comprometieron a escuchar y atender las demandas que estarán orientadas a la protección y equidad con perspectiva de género, así como prometieron una transformación en los estándares de reclutamiento.

Especial

No obstante, Clan Violeta ha señalado en sus redes sociales que sólo se trata de un mero discurso y que están cansadas de que sólo haya palabras y no acciones concretas. Recientemente el movimiento ha logrado una alianza directa con la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México.

Sin embargo, los casos de acoso y abuso sexual en México son sólo una mínima parte de lo que también ocurre en otras naciones como en Estados Unidos, en donde los Boy Scouts de Estados Unidos (BSA, por sus siglas en inglés) cuentan con denuncias en contra de hasta 8 mil perpetradores sexuales, según revelaron medios estadounidenses en abril de 2019, que se han cimentado en un sistema en donde “todos son familia” y la figura del scout es “digno de confianza”. 

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