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CDMX

Catfecito: El paraíso gatuno que persiste ante la pandemia

“La casa del gato gazzu” rescata y busca nuevas familias a gatitos, una labor altruista que realiza desde hace 15 años

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Luego de una difícil contingencia por la pandemia de coronavirus, el refugio de los catlovers, el Catfecito, ha abierto sus puertas nuevamente con la esperanza de brindar a todas las personas que gustan de los mininos una experiencia única. 

Con un nuevo mural en homenaje a los “mishis” inquilinos realizado por la artista Antonieta Canfield, este paraíso gatuno ubicado en la colonia Hipódromo Condesa levantó sus cortinas con todas las medidas sanitarias para que los comensales puedan disfrutar otra vez de exquisitos platillos entre maullidos y ronroneos.  

Estamos súper emocionados, la artista Antonieta Canfield hoy es la firma del mural 🤩 los esperamos ❤️

Posted by Catfecito de Gato Gazzu Cat Cafe on Thursday, July 23, 2020

En entrevista con Noticias En La Mira, Helena Zulbarán -CEO de este peculiar restaurante- cuenta que a lo largo de casi cinco años ella y sus voluntarios han luchado para hacer del Catfecito no sólo un lugar disfrutable y de otro mundo, sino también un espacio en donde decenas de gatitos puedan encontrar una nueva familia.  

Esta historia llena de amor y solidaridad comenzó hace 15 años cuando Zulbarán y otros aliados decidieron crear el refugio “La casa del gato gazzu” para ayudar a los felinos y “hacerlo bien”, apegados a protocolos de primer nivel de Estados Unidos. 

La idea del refugio nace a partir de las ganas de ayudar a los gatitos y de hacerlo bien, entonces comenzamos con una persona que podía ayudarnos y ahí fuimos sumando a más”, cuenta Zulbarán. 

Astro, gerente del Catfecito
Fotografía tomada de Facebook

Sin embargo, pronto vieron crecer el número de felinos arropados, por lo que para cubrir los gastos optaron por crear una tienda en donde venden productos para catlovers y para consentir a los gatitos. 

Así también llegó el Catfecito, un lugar que además de consentir a los comensales con presentaciones increíbles en los platillos, también ha servido como una especie de aparador para que la gente se acerque a los “michis” y se anime a adoptarlos brindándoles una segunda oportunidad para ser felices.

Foto: Catfecito

La “gatastrófica” pandemia

Sin embargo, casi cinco años de labor en el Catfecito se vieron amenazados con la catastrófica llegada a México de la pandemia de Covid-19 que hizo bajar las cortinas del lugar y que complicó momentáneamente la ayuda a los peluditos. 

En los meses de cierre obligatorio el refugio pudo permanecer de pie por la venta de sus pasteles en forma de gato; las cervezas artesanales elaboradas por ellos mismos en una planta ubicada en la parte alta de Xochimilco, que recién cumplió tres años; la tienda online en donde también se ofertan cubrebocas con diseños gatunos; y donaciones.  

Facebook: Catfecito

La experiencia que nosotros ofrecemos es que las personas vayan y convivan con los gatos, los conozcan, los adopten y al no poder ofrecer esta parte no había consumo de alimentos (con el servicio a domicilio)”, cuenta Helena Zulbarán. 

Por ello, al ver que los ingresos bajaron hasta en un 80% y con 98 gatitos que alimentar, Helena se vio orillada a pedir un crédito bancario, recurrir a las tarjetas de crédito y cerrar las puertas de otra tienda. 

Nosotros gastamos muchísimo en arena y en alimento para gato, más vacunas y todo eso, entonces no equipara el porcentaje de los ingresos que tenemos ahora a los gastos”, lamenta la fundadora del refugio. 

Sin embargo, a pesar de la crisis financiera a la que se tuvieron que enfrentar, el altruismo se mantuvo y siguieron aceptando a algunos gatitos que estuvieran en una situación muy grave. 

Facebook Catfecito

Pese a que las cortinas del local se han levantado otra vez, los niveles de ventas que tienen ahora no son las mismas a las de antes de la pandemia, pues ahora la capacidad está al 30% (8 comensales) y antes de la pandemia podían resguardar a 13 mininos cuando ahora sólo pueden tener a siete y el resto en el refugio.

Por ello Zulbarán hace un llamado a todos los catlovers para que regresen y pongan un granito de arena. 

Nos apegamos a todos los lineamientos que marca la ley como son 1.5 metros de distancia, las caretas, la temperatura, y nos alineamos también a todas las recomendaciones de la OMS para que la gente y también nuestro personal esté seguro”, precisó. 

Facebook de Catfecito

Una segunda oportunidad

La cepa del SARS-COV-2 también ocasionó la cancelación de los procesos de adopción para evitar que las familias adoptaran a los “michis” por impulso ante el encierro. 

La dueña del Catfecito cuenta que esta labor se la toman en serio y por eso el seguimiento lo hacen durante toda la vida de los felinos. 

No es como que nada más vayan y digan “ay, me gustó el gatito y me los llevo”, no es un proceso largo en el que nosotros queremos estar 100% seguros de que se van con la mejor familia y que la familia se lleva al gatito adecuado por su estilo de vida, por su forma de pensar”.

Para adoptar a uno de estos amigos peludos la familia candidata debe llenar un formulario, para saber qué gato podría adecuarse a ese estilo de vida, “por ejemplo si tienen perros pues un gatito que conviva con los perros, o si tienen niños que no sean gatitos tan pequeños para que puedan convivir”.

Después se realizan citas virtuales para entablar un diálogo con los interesados y luego una física en donde ya se pueden llevar al minino. A cambio la familia debe apoyar con un donativo en especie para seguir con la labor. 

Damos seguimiento toda la vida de nuestro gatito para saber que el gatito está bien y también para apoyarlos porque nosotros somos una familia y como tal estamos al pendientes los unos de los otros”, expresa al subrayar que tienen una alta tasa de éxito. 

El milagro de Mamá Ivy

Helena cuenta con cariño el caso de Mamá Ivy, una gatita con cuatro bebés que vivía en la calle en mal estado.

Cuando los mininos llegaron a “La Casa del Gato Gazzu” los responsables del lugar se dieron cuenta de que la gatita tenía cáncer de mama y aunque el caso fue triste en un principio la gente se unió y estuvo al pendiente de Ivy. 

Le dimos el mejor tratamiento, cirugía, quimioterapia, los gatitos están bien, hasta el momento llevamos un registro de su salud con sus dueños, porque ya están adoptados, y como tiene tendencia a tener cáncer es importante que nosotros les demos ese seguimiento junto con los adoptantes”, añade Helena. 

Mamá Ivy

Mama Ivy se quedó en el centro de adopción dadas las circunstancias médicas que tiene y porque es muy difícil que una familia quiera un gatito con estos problemas de salud que implican a su vez un fuerte gasto. 

Así como los bebés de Mamá Ivy hay otros 93 gatitos que necesitan tu ayuda, por lo que el Catfecito está abierto con horario especial de 13:00 a 19:00 horas para que te acerques a ellos y les des el milagro de la segunda oportunidad. 

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