Ingrese sus palabras clave de búsqueda y presione Enter.

Asesinan al líder rarámuri Julián Carrillo; condenan ONU y AI

Su asesinato es el punto culminante de una crónica de muertes en su familia desde el 2016…

Amnistía Internacional, la ONU y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) condenaron el asesinato del defensor indígena rarámuri Julián Carrillo, quien fue atacado por un comando en el estado de Chihuahua la noche del 24 de octubre.

Carillo era líder de la comunidad Coloradas de La Virgen, que desde hace más de 11 años luchaba contra la explotación de recursos naturales en los territorios ancestrales de la zona.

Hasta el momento se tienen pocos detalles de sus homicidas y de como ocurrió el asesinato, solo se sabe que fue perseguido y ultimado por sus agresores.

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional (AI) afirmó que su muerte, demuestra una vez más la falta de protección, así como la ineficiencia de las medidas de protección brindadas por las autoridades mexicanas a las comunidades indígenas de la sierra Tarahumara.

“Nuevamente queda demostrado que sin cambios que aborden las causas estructurales de la violencia contra personas defensoras de derechos humanos, la provisión de un policía acompañante o un teléfono no es suficiente para parar la oleada de violencia que enfrentan quienes osan alzar la voz para defender su territorio”, apuntó.

El activista era beneficiario del Mecanismo Nacional de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaria de Gobernación (Segob).

De acuerdo con AI, su asesinato es el punto culminante de la crónica de muertes en su familia: el 5 de febrero de 2016 fue asesinado su hijo Víctor Carrillo; el 31 de marzo de 2017 fue asesinado uno de sus sobrinos, Antonio Alberto Quiñones; el 30 de julio de 2017 fue asesinado otro de sus sobrinos, Guadalupe Carrillo Polanco; y, finalmente, el 1 de julio de 2018 fue asesinado su yerno, Francisco Chaparro Carrillo.

Guevara Rosas pidió que la muerte de Carrillo no quede en la impunidad pues es imperativo que las autoridades mexicanas identifiquen a los autores materiales e intelectuales de este crimen y los presenten ante la justicia.

Su muerte ocurre pocas semanas después de que miembros de la comunidad denunciaran la existencia de una concesión minera en su territorio a tres particulares. De acuerdo con la comunidad, dicha concesión habría sido otorgada sin realización de una consulta previa libre e informada.

Por su parte, la CNDH y la ONU Derechos Humanos México informaron que un día antes de su muerte, la víctima supo que sus agresores lo estaban vigilando por lo que buscó refugio en un cerro cercano. La comisión también solicitó al gobierno y a la Fiscalía de Chihuahua implementar medidas cautelares para salvaguardar la vida, integridad y seguridad de los familiares de la víctima, y agotar la línea de investigación relacionada con la labor que él llevaba a cabo.

La oficina del alto comisionado para los Derechos Humanos, precisó que Chihuahua y en particular el municipio de Guadalupe y Calvo, es una de las zonas de mayor peligro para los defensores.

TE RECOMENDAMOS |

Asesinan a Gabriel Soriano, periodista de Radio y TV de Guerrero