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Se deteriora crisis penitenciaria durante gobierno del “Bronco”

Dichos centros se han convertido en una bomba de tiempo que pone en riesgo la seguridad de los internos y custodios

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Desde que asumió la gubernatura, Jaime Rodríguez “El Bronco” arrastra consigo una crisis penitenciaria que ha dejado casi una centena de muertos en poco menos de cuatro años que lleva a la cabeza de Nuevo León.

Apenas este miércoles se registraron disturbios al interior del penal de Topo Chico, en Monterrey, con dos lesionados. Esto ocurre apenas unas horas después de que fueran transferidos reos de dicho centro penitenciario a otros al interior del país.

Motines, muertes y riñas han sido la constante durante el gobierno de Rodríguez Calderón, más que en otros estados, lo que ha hecho a la sociedad y organizaciones civiles cuestionar no solo su capacidad, sino interés en poner orden dentro de las prisiones.

Dichos centros se han convertido en una bomba de tiempo que pone en riesgo la seguridad de los internos y custodios.

Ciudadanos en Apoyo a Derechos Humanos, denunciaron en 2017, que en tan solo dos años de gobierno del “Bronco”, 78 personas habían muerto al interior de los penales de Nuevo León.

“Hemos observando total falta de compromiso del gobernador Jaime Rodríguez para garantizar la seguridad de la ciudadanía en general, y de manera muy lastimosa, las condiciones de los centros penitenciarios, en donde se han y siguen cometiendo graves y continuas violaciones a derechos humanos”, denunciaba entonces Consuelo Morales, que preside la organización.

Penales de riesgo

El Bronco realizó su primer informe de Gobierno el 13 de octubre de 2016, apenas unos minutos antes de presentarse ante los diputados, una riña estalló dentro del penal de Topo Chico entre reclusos de los ambulatorios, que dejó un muerto y ocho heridos.

Desde ese día le sobrevendrían más crisis.

El 11 de febrero de ese año, un motín dentro del mismo penal dejó 49 muertos, en uno de los hechos más violentos registrados en las cárceles mexicanas.

La masacre dejó al descubierto la extorsión, intimidación de los reos, la sobrepoblación de la prisión, y expuso el control que ejercen los reos al interior, pues les fueron encontradas armas, drogas y televisiones.

La tercer riña del 2016 data de julio en el área ambulatoria del C5 finalizó sin muertos o heridos, pero en octubre, otra terminó con un reo muerto y ocho heridos. Otra más en octubre de ese año acabó con la vida de un reo y dejó heridos a ocho, quienes pelearon en las canchas.

Cuatro días antes de rendir su Segundo Informe de Gobierno, El Bronco recibió el 10 de octubre de 2017 el reporte de que 18 reos habrían muerto en el Penal de Cadereyta.

El 26 de septiembre de 2018 cientos de reos se subieron a los techos de los ambulatorios y denunciaron cobros de cuota por parte de sujetos ligados a la delincuencia organizada en Topo Chico. Simultáneamente otra protesta se desarrollaba en Apocada, por el cobro de cuotas dentro del penal, por lo que se registró una fuere movilización.

 

(Con información de Reporte Índigo, Cultura Colectiva y Expansión). DA

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