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Una mujer entregó y pagó por adelantado el paquete explosivo de Salamanca

El repartidor se encuentra grave y podría perder un ojo

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El repartidor que trasladó y entregó el paquete explosivo en el restaurante familiar Barra 1604, de Salamanca, Guanajuato, desconocía el contenido de la caja. El joven, cuyo estado de salud es delicado, trabaja de manera independiente y recibió el pago por adelantado.

De acuerdo con mensajes de WhatsApp que fueron consultados por Milenio, el repartidor habría sido contactado a través de redes sociales para recoger el supuesto regalo en la colonia Constituyentes, ahí lo esperó una mujer que portaba lentes oscuros.

“Sólo con cuidado porque pesa mucho”, fueron las pocas palabras que intercambió la mujer con el repartidor y le pagó el envío por adelantado.

El joven recorrió casi 6 kilómetros hasta la colonia Deportivo, donde se ubica el restaurante. Iba acompañado de su novia.

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Al llegar preguntó por Mauricio, socio de Barra 1604, quien murió en la detonación del explosivo junto con el gerente del lugar, Mario Alberto.

Según un mensaje de texto, cuando ambos hombres salieron a recibir el paquete, el repartidor todavía no lo bajaba de la moto cuando explotó.

En el atentado el joven y su novia quedaron malheridos, así como otras cuatro personas. Él se encuentra grave en el Hospital General de Salamanca, con riesgo de perder un ojo y se ha convertido en un testigo clave en la explosión.

“Era un repartido independiente, iba con su novia para entregar la caja esa como de regalo, y con la que resultaron heridos de gravedad. “Ellos no tienen conocimiento, como están muy graves, no han vuelto en sí”, declaró un amigo de las víctimas a Milenio.

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De las cinco víctimas, tres eran músicos del lugar, uno de ellos fue trasladado al Hospital de Petróleos Mexicanos, en el municipio, pues se trata de un trabajador de la petrolera.

Sin embargo, en las calles de Salamanca, la identidad del repartidor sigue siendo incierta, pues, de acuerdo con mensajeros consultados por MILENIO, o no era del municipio, o bien, era nuevo en el trabajo.

A partir de la explosión, también han cambiado las reglas, pues los cerca de 200 repartidores de distintas empresas han acordado que ya no se aceptarán cajas y se revisará todo el contenido.

(Con información de Milenio). DA