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El papa condena la “esclavitud” y la “tortura” de migrantes

El pontífice volvió a acusar a Turquía de “instrumentalizar la migración en Chipre”, y pidió a los “socios europeos” mostrar solidaridad

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Nicosia, Chipre.-El papa Francisco presidió este viernes una oración ecuménica junto a migrantes en una iglesia de Nicosia, en Chipre, durante la cual condenó la “esclavitud” y “tortura” que sufren, tras una misa celebrada en el estadio de la capital ante miles de personas.

El Pontífice llegó a la dividida isla mediterránea el jueves, en un viaje de cinco días que incluirá también a Grecia. 

Con este viaje, el número 35 desde su elección en 2013, el papa argentino quiere atraer la atención sobre el tema migratorio, un problema mayor en Chipre y en la zona, puerta de entrada a la Unión Europea. 

Según las autoridades chipriotas, el Pontífice llevará consigo a Italia a 50 inmigrantes, 10 de ellos se encuentran detenidos.

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Decenas de personas, la mayoría de ellas extranjeras, se agolparon frente a la iglesia de la Santa Cruz de Nicosia, situada a pocos metros de la zona de distensión administrada por Naciones Unidas. Algunas de las personas presentes esperaban formar parte de este grupo.

Fue el caso de Bassel Ismail, un refugiado sirio de unos veinte años y que lleva en Chipre cerca de siete meses. “Hemos venido a ver al Papa y quizá nos lleve con él al Vaticano (…) Queremos reunirnos con mi hermano de 12 años” en Italia, dijo, junto a su mujer y su bebé.

“Su presencia, hermanos y hermanas migrantes, es muy significativa para esta celebración”, dijo el Papa de 84 años en la Iglesia.

Dios nos llama “a no resignarnos a un mundo dividido (…) sino a recorrer la historia dibujada por el sueño de Dios: una humanidad sin muros divisorios, libre de enemistades”, añadió.

Según el Ministerio del Interior, dos cameruneses “bloqueados en la zona tampón” que separa las dos partes de la isla, son parte del grupo que se irá con el Papa. 

Volvió a acusar a Turquía –que controla el norte de la isla– de “instrumentalizar la migración en Chipre”, y pidió a los “socios europeos” mostrar “solidaridad” con Nicosia ante “las dificultades relacionadas con el creciente flujo de migrantes”.

“Bendición”

En la Iglesia, Marina Nouwo, una camerunesa de 33 años, dijo que estaba “muy emocionada” de conocer al Papa. “Es una bendición que nos ofrece Dios”, añadió.

Esta madre de cuatro hijos dejó su país hace un mes junto a su marido y espera también poder llegar a Italia.

El papa Francisco pidió “abrir los ojos” frente a la “esclavitud” y la “tortura” que sufren los migrantes en los campos, haciendo un paralelo con la segunda guerra mundial.

“Nos recuerda la historia del siglo pasado, de los nazis, de Stalin, y nos preguntamos cómo pudo ocurrir. Pero lo que ocurrió en el pasado está ocurriendo hoy en las costas vecinas (…) Hay lugares de tortura, gente que se vende”, dijo el Papa durante la oración con los migrantes.

“Mantenerse unidos”

Horas antes, en el estadio municipal de Nicosia, unas 7.000 personas asistieron a una misa ofrecida por el Pontífice, según los organizadores. 

“Si no nos reunimos, si no hablamos, si no caminamos juntos, no podremos sanar plenamente nuestra ceguera”, dijo Francisco en italiano, bajo el cielo azul de la isla de Chipre, en presencia del presidente chipriota y de un importante dispositivo de seguridad.

El pontífice argentino pidió “mantenerse siempre unidos” a los fieles congregados en el lugar, que ondeaban banderas libanesas, argentinas e, incluso, filipinas. Un coro de 130 personas de diferentes nacionalidades entonó cantos en árabe, inglés y griego frente al altar. 

Entre los asistentes a la misa se encontraban miembros de la comunidad católica de Chipre, compuesta por unas 25 mil personas, en su mayoría trabajadores inmigrantes asiáticos y de África. 

Janine Daou, de 39 años, vino desde el Líbano, “a pesar de las dificultades económicas”, para “pedir ayuda” para su país.

El jueves, Francisco lanzó una poderosa llamada a la “unidad”, ante la “terrible herida” de la isla chipriota, dividida desde 1974 tras la invasión turca que desencadenó la formación de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC).

En una región golpeada por los conflictos y la crisis migratoria, el papa avisó de nuevo a Europa del peligro de “los muros del miedo” y los “intereses nacionalistas”.

Las autoridades de Chipre aseguran que reciben el mayor número de solicitudes de asilo de la Unión Europea en comparación con su población, unos 10.000 durante los 10 primeros meses del año.