Ingrese sus palabras clave de búsqueda y presione Enter.

Muere la quinta víctima del asesino de catedral en Brasil

Antes de suicidarse, el asesino disparó al menos 20 tiros sembrando el pánico tras la misa …

CAMPINAS, Brasil.- Un hombre de 84 años falleció este miércoles por las heridas que le provocaron los disparos del atacante que mató la víspera a cuatro fieles en la catedral de Campinas (100 km al noroeste de Sao Paulo) antes de suicidarse, en una tragedia que impresionó a Brasil.

Trasladado a un hospital de la ciudad en estado grave tras el tiroteo, Heleno Severo Alves no resistió a las lesiones y falleció al inicio de la tarde del miércoles, informó la alcaldía de Campinas.

Su muerte se suma a la de los otros cuatro feligreses que fallecieron en el acto, después de que el atacante, un hombre de 49 años con un historial de problemas psicológicos, se levantara tras la misa de mediodía y abriera fuego contra los presentes.

Los otros tres heridos ya fueron dados de alta.

Tras permanecer cerrada durante el martes, la Catedral Metropolitana de Campinas volvió a abrir este miércoles para celebrar un emotivo funeral por las víctimas, al que acudieron cientos de vecinos de esta ciudad industrial de alrededor de un millón de habitantes en el interior del estado de Sao Paulo.

El papa Francisco mostró también su consternación por el “dramático atentado” y pidió que prevalezca “el perdón y el amor sobre el odio y la venganza” a través de un telegrama enviado por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.

Antes de suicidarse cuando la policía entraba en la catedral, el asesino disparó al menos 20 tiros sembrando el pánico tras la misa que él mismo había escuchado desde uno de los bancos de la parte posterior del templo.

Aunque los motivos de la matanza son todavía desconocidos, la policía civil encontró en su casa unos diarios en los que el atacante contaba sentirse perseguido e incluía lo que parecen referencias a otras masacres ocurridas en Brasil.

Familiares del hombre, que vivía con su padre en la localidad vecina de Valinhos, relataron que había estado en tratamiento por depresión, pero que no sospechaban que pudiera tener armas, según recogió el sitio de información G1.

“Él tenía un perfil de sentirse perseguido. Llegó a registrar denuncias y, según consta, en función de ese perfil que podría derivarse de una depresión, hizo una consulta en el CAPS, que es un centro de apoyo psicosocial para tratarse”, explicó el comisario José Henrique Ventura a G1.

El atacante también fue enterrado este miércoles en una discreta ceremonia a la que acudieron unas 50 personas, según el diario Folha de Sao Paulo. DA