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Soldados duermen en pasillos del Capitolio antes del segundo juicio a Trump

Miles de militares de la reserva pasaron la noche resguardando el Congreso

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Soldados Capitolio
Brendan Smialowski / AFP)

Miles de soldados de la Guardia Nacional se instalaron al interior del Capitolio en Washington, vigilando las 24 horas del día y durmiendo en el piso, debido a un nivel de amenaza “muy alto” tras los disturbios registrados el 6 de enero por seguidores del presidente Donald Trump.

Los soldados resguardan el recinto para evitar posibles nuevos altercados durante el debate entre los legisladores sobre un segundo juicio político a Trump, quien es acusado de incitar a los disturbios ocurridos hace exactamente una semana.

Las imágenes eran impactantes: decenas de militares de la reserva pasaron la noche dentro del Congreso. Muchos durmieron en el piso de las salas y corredores.

Bloques de hormigón cierran los ejes principales del centro, enormes barreras metálicas rodean muchos edificios federales, incluida la Casa Blanca, y la Guardia Nacional está desplegada en todas partes.

Alrededor de 2 mil soldados arribaron al Capitolio este miércoles por la mañana y están autorizados a portar armas.
Las tropas permanecían sobre los duros suelos de mármol, algunos sosteniendo sus armas mientras dormían la siesta después de una larga noche de vigilar el complejo.

Los debates en la Cámara de Representantes comenzaron a las 9:00 horas locales (14H00 GMT), aunque la votación sobre la acusación está programada para alrededor de las 15:00 (20H00 GMT).

¿En qué consiste el proceso?

La Constitución de Estados Unidos establece que el Congreso puede destituir al presidente (o vicepresidente, o jueces federales…) por “traición, corrupción u otros delitos y faltas graves”.

El procedimiento se desarrolla en dos etapas.

Primero, la Cámara de Representantes vota, por mayoría simple (218 votos en 435), los artículos de acusación que detallan los cargos contra el presidente: esto se llama “impeachment” en inglés.

La resolución bajo consideración el miércoles prevé un solo cargo: “incitación a la insurrección”, y está motivada por el encendido discurso de Trump antes del asalto de sus partidarios al Capitolio el 6 de enero. 

Si el presidente es formalmente acusado en la Cámara Baja, le corresponde al Senado organizar el juicio político.

Al final de los debates, los 100 senadores votan sobre la acusación. Se necesita una mayoría de dos tercios para aprobar una condena, en cuyo caso la destitución es automática y sin apelación. Si no se llega a los votos necesarios, el mandatario es absuelto.

Los senadores pueden votar después, con una mayoría simple, otras penas, como la prohibición de presentarse a un nuevo mandato. 

FC