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Aeroméxico lleva los chiles en nogada de México para el cielo

En alianza con El Palacio de Hierro, sirvió el platillo típico a 30 mil pies de altura

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Especial

Aeroméxico y El Palacio de Hierro unieron fuerzas para llevar a más de 30 mil pies de altura los tradicionales chiles en nogada, el platillo típico mexicano que cumple 200 años de haber sido creado en el estado de Puebla. 

A propósito de las fiestas patrias, el pasado 5 de septiembre los pasajeros del vuelo AM01 de la ruta Ciudad de México – Madrid, España, fueron testigos de una experiencia gastronómica inigualable, siendo la primera aerolínea en ofrecer este platillo a bordo. 

La compañía sirvió más de 270 platos de chiles en nogada, acompañados de una copa de champagne Taittinger, el maridaje oficial de esta temporada. 

La preparación corrió a cargo de La Cantina Palacio, que además de ofrecer el mejor sabor cuenta con un programa de comercio justo con ingredientes comprados directamente a pobladores de Calpan, Puebla, tales como durazno criollo, manzana panochera, pera lechera, piñón rosa y nuez de Castilla. 

Sobre esto el Gerente Senior de Servicios a Bordo, Christian Romero, dijo que la aerolínea abanderada de México es orgullosa embajadora de la riqueza cultural, histórica y gastronómica del país. 

“Fue una logística muy interesante servir uno de los platillos icónicos de nuestro país y nos permite seguir ofreciendo a nuestros clientes experiencias de viaje únicas y a bordo de los aviones más seguros, modernos, eficientes y menos contaminantes de la industria”, señaló.

Asimismo, el Chef Corporativo de El Palacio de Hierro, Guillermo Martínez, dijo que para hacer honor a la receta y tradición, crearon una experiencia gastronómica Totalmente Palacio para “llevar este platillo a lo más alto que ha llegado: Más de 30 mil pies de altura en un vuelo de Aeroméxico”.

Aunque hay diversas historias en torno a los chiles en nogada, se dice que datan de 1821. Una de las historias más populares es que fueron inventados por las monjas agustinas del convento de Santa Mónica, en Puebla, para celebrar la Independencia de México y el santo del emperador Agustín de Iturbide, con un platillo que tuviera los colores del Ejército Trigarante: verde, blanco y rojo. 

Además, ha sido reconocido como uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía mexicana, declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010.