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En Morena le entienden al revés a AMLO

En Morena parece que las palabras de Andrés Manuel López Obrador les entran por un oído y les salen por el otro…

FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO

En Morena parece que las palabras de Andrés Manuel López Obrador les entran por un oído y les salen por el otro. El Presidente firma ante notario público su NO reelección y sus seguidores parece que entienden al revés: Porfirio Muñoz Ledo, Martí Batres y la mismísima Yeidckol Polevnsky intentaron continuar en el cargo.

El 1 de septiembre no sólo fue el día del tercer informe de AMLO… perdón, el primer informe. También fue el día que se evidenció la falta de palabra y las patadas de ahogado de los morenistas en el Congreso de la Unión, lo que podría costarles la aprobación de reformas prioritarias para López Obrador, como la revocación de mandato, consulta popular y la cancelación del fuero de los servidores públicos.

Así, el inicio del periodo ordinario fue, por decir lo menos, caótico. “Eeeeeeeeh… ¡espurio!”, le gritaron los panistas a Muñoz Ledo, a quien compararon con Porfirio Díaz por aquello de su gusto por conservar el cargo y evitar que el PAN presidiera la Mesa Directiva en San Lázaro.

Ricardo Monreal intentó defenderlo: “Aunque les duela, Porfirio es la historia”. Y sí, no cabe duda que recordamos que en 1988 interpeló a Miguel de la Madrid por el fraude de la elección presidencial que ganó Carlos Salinas de Gortari. Ahora Muñoz Ledo, luego de de-satar una crisis en San Lázaro, tuvo que renunciar a su reelección.

¿Por qué Porfirio quería su reelección si fueron pocas las sesiones que presidió completas? Aquí entra Dolores Padierna, quien es la mano que mece la cuna. En la oposición aseguran que Padierna es la única que ha provocado que estallen las sesiones al olvidar que su papel es representar a tooodas las fuerzas políticas, no sólo a la 4T.

En fin, una que mostró la garra fue Beatriz Paredes, quien, por parte del PRI emitió un gran discurso el 1 de septiembre y les recordó a los morenistas la máxima de AMLO: “Como decía Juárez: nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”. ¡Tómala!

En tanto, en el Senado las cosas también pintan color de hormiga y lo peor: ¡entre morenistas!”. Todo por cortesía de Batres y sus patadas de ahogado por no conseguir la reelección.

El revés a Batres se lo dio el TEPJF, al revocar la decisión de la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena que pretendía anular la elección de Mónica Fernández como presidenta del Senado. Ya veremos cómo pintan las cosas en esa Cámara, donde, por cierto, dicen, esta semana regresa el exgober de Chiapas, Manuel Velasco, como coordinador del PVEM.

Mientras tanto, AMLO está ocupado en el gobierno, no le interesa meter en cintura a los morenistas; es más, está pensando en salirse del mismo partido que fundó si es que “se echa a perder”.

El tabasqueño tiene otros pendientes que enumeró en su informe. Destaca que ese domingo no uso la banda presidencial, la cual sí deberá portar el 15 de septiembre por mandato de ley.

A Palacio Nacional fueron invitadas 500 personas y había harta silla vacía, me dicen mis informantes que unos 50 invitados no llegaron. ¿Le hicieron el feo al Presidente? Bueno, pues uno de los que no fue es Carlos Bremer. Sí, el que compró la casa de Zhenli Ye Gon.

Quienes sí estuvieron fueron los empresarios Carlos Slim, Carlos Salazar y Antonio del Valle, quienes tuvieron mención destacada, pero no entiendo por qué el afán de respaldar a Manuel Bartlett, si es el personaje que le ha puesto piedritas al zapato de la economía.

Ese domingo, AMLO fue interrumpido en 45 ocasiones por los aplausos y emitió unas siete mil palabras en una hora con 37 minutos, así que estuvo muy lejos de las siete horas con 35 minutos que duró el informe de Abelardo L. Rodríguez ante el Congreso.

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