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Política

Caso Padgett: del “vuélalo”, la impunidad y el periodismo crítico

A cuatro años de su agresión en CU sigue sin recibir justicia. Esta es su historia:

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humberto padgett policías
Foto: Especial

Estuve seguro de que me iban a matar. Había en un momento tres personas distintas apuntándome. Le gritaban vuélalo”, recordó el periodista Humberto Padgett aquel momento en Ciudad Universitaria de 2017, donde por ejercer su profesión fue golpeado, amenazado de muerte y cuatro años después sigue sin recibir justicia

En entrevista para la columnista de El Financiero, Lourdes Mendoza, Padgett aseguró que si de algo está arrepentido no es de ser periodista, sino de haber confiado su caso en el Gobierno de la Ciudad de México desde Miguel Ángel Mancera hasta Claudia Sheinbaum.

Aunque ya han transcurrido dos años desde que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) capitalina emitió la recomendación 19/2019 a la Fiscalía General de la República (FGR) para reparar el daño e investigar la agresión contra el comunicador, lo único que ha recibido de las autoridades es impunidad.

Yo me arrepiento de haber confiado en el Gobierno de la Ciudad de México, porque también hablé con Claudia Sheinbaum personalmente sobre este asunto en dos distintas ocasiones, y dijo que conocía el caso y que iba a haber una respuesta al respecto. Lo cierto es que no la hubo tampoco”, acusó.

En aquel 2017, Padgett llevaba a cabo una investigación en el interior de CU, donde operaban alrededor de 30 narcomenudistas, pero no fueron solo ellos los que pusieron en riesgo su vida, también lo hizo la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ) al revelar a sus agresores en más de una ocasión sus datos personales.

Yo confié en dos distintos procuradores, incluida la actual fiscal Ernestina Godoy, que a final de cuentas no hizo absolutamente nada, porque ha obstruido reiteradamente el avance del plan de reparación del daño”, reveló, mismo que ha sido acreditado por la CNDH.

“Traidores al pueblo”

Para Padgett ejercer en el tercer país donde más periodistas son asesinados al año es vivir con enojo, en medio de un aparato de “justicia” que otorga impunidad a los delincuentes, mientras que a las víctimas las revictimiza, donde los políticos se dicen garantes de las libertades y el ejercicio periodístico, pero en la práctica es lo contrario.

Nosotros hacemos, en la medida de nuestras capacidades, el esfuerzo por mostrar todo aquello que el Gobierno quiere mantener fuera de la vista del ciudadano, incluso poniendo en riesgo nuestra seguridad jurídica y a veces nuestra seguridad física”, consideró.

Aún con ello, en la realidad los periodistas que no van en línea con el oficialismo son tratados como traidores al pueblo, juzgados por el propio gobierno que nuevamente repite las viejas prácticas de corrupción.

En palabras de Padgett, ser un periodista crítico de investigación durante la llamada Cuarta Transformación lejos de ser fácil, resulta complicado con personas que sienten que por simpatizar con Andrés Manuel López Obrador tienen el derecho de insultar y amedrentar a los reporteros.

Yo nunca había visto un momento tan complicado para ser un periodista crítico de investigación, como lo es ahora. La facilidad con la que actúan las personas que se sienten legitimadas por simpatizar con el lopezobradorismo para insultarte en la calle, para meterse en medio de una grabación que tú estás haciendo con el teléfono; para escupirte desde alguna de sus tribunas es, de verdad, una cosa inédita”.

Un gobierno igual o peor que otros  

Padgett lleva más de cuatro años buscando justicia, mientras que las autoridades cumplieron dos años sin reconocer su obligación de reparar el daño que ministerios públicos, procuradores y todas aquellas personas que tuvieron contacto con su carpeta de investigación le ocasionaron.

Como víctima tiene derecho a que se imputen responsabilidades a los funcionarios que participaron en la filtración indebida, así como a una compensación económica porque se le obligó a dejar su casa y proyectos personales para salvaguardar su integridad física.

Lo cierto es que en ningún aspecto, material o inmaterial, se ha avanzado, no existe una disculpa pública e incluso el propio Gobierno se ha opuesto al cumplimiento de la reparación del daño.

Si en México y en la Ciudad de México tu quieres justicia, tienes que ser un necio. Yo no me imagino lo que le hagan a las personas que no tienen la posibilidad de defenderse, los aplastan. Los engullen y los escupen sin siquiera voltear a un lado”, agregó.

La actual administración no es muy diferente en materia de derechos humanos a los gobierno de López Portillo, de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari o el propio Enrique Peña Nieto, son incluso peores.

Con López Obrador se ha desmantelado la autonomía de los organismos defensores de los derechos humanos y Sheinbaum ha aceptado e incurrido en aquellas prácticas que alguna vez desde la oposición cuestionó.

Y cuando los periodistas son calificados como “traidores”, el libre ejercicio de esta profesión es el que está en juego y el peligro de que se nos encarcele y se nos trate en términos de delincuentes como en Venezuela, Nicaragua o Brasil está cada vez más latente.