:)

Política

Maternidad forzada: cuando las niñas son obligadas a ser madres

México ocupa el primer lugar en abuso sexual infantil, así como en embarazos de adolescentes

Publicado

on

maternidad forzada
Foto: Canva

Una maternidad forzada puede ser producto de una violación, falta de educación sexual, de acceso a métodos para prevenir embarazos o anticonceptivos de emergencia y afecta tanto a niñas como adolescentes.

De acuerdo con el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) cuando una niña queda embarazada sin haberlo deseado, se le niega la interrupción del embarazo y se le obliga a ser madre, hablamos de maternidad forzada.

México ocupa el primer lugar en el mundo de embarazos en adolescentes, con un aproximado de 340 mil nacimientos al año en mujeres menores de 19 años; mientras que en el mundo cada año hay 2 millones de partos de niñas menores de 15 años.

Los embarazos forzados  también son muestra de los niveles de violencia que persisten contra las mujeres, la falta de autonomía y discriminación hacia sus cuerpos, ya que cuando existe el deseo de interrumpir el embarazo es claro que no se desea ser madre.

En este sentido, un gran número de embarazos de menores de entre 10 y 14 años son resultado de delitos sexuales, el propio Código Penal establece que toda relación sexual con un persona menor de edad se considera una violación y por tanto se sanciona penalmente.

LEE TAMBIÉN: Infancias olvidadas: Las deudas de la 4T con los niños

La situación resulta más alarmante cuando cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) colocan a México como el primer país del mundo en abuso sexual infantil.

Lo más importante es que no se trata de jóvenes teniendo relaciones sexuales, sino de niñas que son obligadas, manipuladas o coercionadas por hombres adultos a través del uso de la fuerza, amenazas o chantajes.

En un país donde su presidente no reconoce la violencia machista, seis de cada 10 violaciones contra niñas y adolescentes ocurren en casa y cuyos agresores son familiares o pertenecen a un circulo cercano de la familia como amigos, vecinos, primos o tíos.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas explica que cuando una niña o adolescente queda embarazada su vida cambia de forma radical, donde lo más probable es que abandone sus estudios e ingrese al mercado laboral bajo condiciones precarias.

A ello se le suma la posibilidad de complicaciones en el embarazo, siendo esta y el parto las principales causas de muerte entre este sector de la población.

Pese a ello, organizaciones como el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) advierten que desde hace varios años las maternidades forzadas son una deuda del Estado que implica el acceso seguro a servicios de aborto por violación.

Asimismo, son urgentes políticas que garanticen el derecho a una maternidad libre, donde las niñas sean niñas y no madres.

Recibe las noticias más importantes del día en WhatsApp, solo manda la palabra “ALTA” a este link