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Asperger y autismo: sus diferencias y cómo convivir con ellos

Es común que la gente confunda estos trastornos

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Poco a poco, la sociedad sigue aprendiendo a convivir con el autismo y el síndrome de Asperger, dos condiciones que usualmente son confundidas de manera errónea, lo cual puede complicar su entendimiento.

Por tal razón, en Noticias En La mira nos hemos dado a la tarea de compartirte una serie de diferencias básicas entre una y otra, así como algunos consejos que debes tomar en cuenta al convivir con personas que padecen estos trastorno.

Autismo y Asperger, qué son

El autismo (o trastorno del espectro autista, TEA) es un trastorno del desarrollo neurológico que puede afectar a diferentes esferas, como son el desarrollo cognitivo, el desarrollo de la comunicación, el desarrollo sensorial, el desarrollo emocional, comportamental y de las habilidades sociales.

Sus signos suelen aparecer durante la primera infancia y se considera que es una “condición de espectro”, lo que implica que afecta a los individuos de manera distinta.

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Desde esta perspectiva, el síndrome de Asperger es considerado parte del Trastorno del Espectro Autista, debido a las similitudes en cuanto a comportamientos y características.

No obstante, es importante hacer un contraste entre uno y otro padecimiento, ya que las personas con Asperger tienen una mayor facilidad para llevar una vida independiente en su edad adulta que las personas autistas; esto, debido a que su capacidad cognitiva puede llegar a ser muy superior a la de la media de las personas que no tienen esta condición.

Tanto es así, que los pacientes con Asperger también son coloquialmente nombrados como “autistas funcionales”.

Las diferencias esenciales

En primer lugar, mientras que las personas con autismo suelen presentar complicaciones en su desarrollo del lenguaje, quienes tienen Asperger poseen un vocabulario enriquecido que incluso podría sorprender o parecer demasiado culto para su corta edad. Esta característica es más notable cuando hablan de un tema que realmente les interesa.

Las habilidades motrices son otro aspecto importante: ya que se asocia a las personas con Asperger con los movimientos torpes, aunque no hay estudios que lo demuestren. Sin embargo, las personas con Autismo, realizan movimientos estereotipados o repetitivos.

Como se mencionó anteriormente, es normal que el autismo se identifique a temprana edad; específicamente, durante los primeros tres años de vida del paciente. Por su parte, el síndrome de Asperger es más difícil de identificar; pues, de hecho, los menores que lo tienen se muestran como niños más inteligentes que el promedio, y rara vez se recurre a un diagnóstico al respecto durante esta etapa.

Un aspecto característico del síndrome de Asperger, derivado del intelecto de quienes lo tienen, es una tendencia a obsesionarse por temas que son de su interés. Por tal razón, cuentan con una impresionante capacidad para almacenar datos , pero tienen dificultad para integrar toda la información de manera ordenada.

Aunado a este punto, la memoria de las personas con Asperger es considerada usualmente como privilegiada.

También existe entre quienes tienen esta condición tienen una incidencia alta a padecer convulsiones, mientras que sólo un tercio de las personas con autismo son proclives a sufrirlas.

Convivencia

A la hora de conocer a una persona con autismo o síndrome de Asperger, es importante en todo momento tomar en cuenta que padecen de una alteración de sus capacidades sensoriales.

Es un aspecto clave en ambos casos, más allá de las diferencias entre uno y otro trastornos.

Estas alteraciones incluso rozan en el tema del lenguaje, debido a que su forma de interpretar las palabras es distinto al del resto de las personas.

Los pacientes tienen dificultades para identificar los juegos de palabras, metáforas, dobles sentidos y otro tipo de frases que salgan del sentido literal. Por ello, tienes que buscar hablar de manera concisa y directa, evitando estos recursos.

Sobre todo con las personas autistas, pero también aplica para quienes tienen el síndrome de Asperger, conviene recurrir a métodos visuales cuando es difícil expresarse con palabras. Si necesitas enseñarle algo y no sabes cómo explicárselo, mejor hazlo frente a él o ella, para que pueda ver cómo se hace.

No intentes forzarlos; comprende que sus capacidades son distintas, y que en un intento por buscar ‘estirar’ sus habilidades, podrías generarle frustración e irritabilidad al obligarle a intentar cosas que no desean hacer. Respeta su comodidad.

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Sin embargo, no los sobreprotejas o les hagas sentir con tu trato que minimizas su integridad.

En el mundo, 1 de cada 68 niños nacen con autismo, se presenta en todos los grupos étnicos, y en cualquier nivel socioeconómico; siendo los niños más afectados por este trastorno que las niñas, en relación 4 a 1.

Con el tiempo, su frecuencia ha sufrido una tendencia al aumento (las actuales tasas de incidencia son de alrededor 60 casos por cada 10 mil niños).

EC