:)

Sociales

Día Mundial Sin Compras: ¿te sumas al consumismo o protestas en su contra?

Se trata de un manifiesto anticapitalista y ecologista que se celebra en todo el mundo

Publicado

on

Foto: Especial

Llegó el Black Friday, la jornada en la que el consumo se vuelve aún más voraz e innecesario, pues es impulsado por grandes ofertas y agresivas campañas publicitarias. Una fecha en la que tienes dos opciones: o te apuntas a la fiesta del Shopping o te sumas a la protesta contra el consumismo.

Si prefieres esta última, este viernes 26 de noviembre es el día perfecto para hacerlo, pues los defensores del consumo responsable conmemoran el “Buy Nothing Day“, o “Día Mundial Sin Compras“, un manifiesto anticapitalista, anticonsumo y ecologista que se celebra en todo el mundo.

Los participantes de este movimiento se abstienen de comprar cualquier cosa durante 24 horas a fin de demostrar la fuerza del consumidor durante un día y extrapolarlo al resto de días del año.

Con ello, buscan que la sociedad tome conciencia de los hábitos de consumo sobre todo en los países del primer mundo, con la finalidad de denunciar el actual modelo de producción y capitalismo y de promover opciones que contribuyan a consumir de una forma más justa y sostenible.

Además de no comprar nada, proponen otras acciones para celebrar este día, como presentarse a las puertas de un centro comercial e invitar a las personas a no ingresar a las tiendas, además, se ofrecen a cortar con tijeras las tarjetas de crédito de quien lo desee, como un gesto simbólico más contra el consumismo.

Los participantes más radicales llaman incluso a no consumir siquiera electricidad, internet o telefonía móvil.

En los últimos años, activistas ecologistas se han sumado a este movimiento, bajo el argumento de que el problema medioambiental proviene del consumismo excesivo.

LEER MÁS: 11:11 o Día del Soltero: El verdadero día del Shopping

Origen

El Día Mundial Sin Compras nació en 1992 en Vancouver, Canadá. Fue una idea del fotógrafo y activista Ted Dave y posteriormente promocionado por la revista canadiense Adbusters.

Su propósito era crear una jornada de reflexión en la que “la sociedad examine la cuestión del consumo excesivo”.

En un inicio, este movimiento se celebraba en el mes de septiembre, pero en 1997 cambió a una fecha clave para el consumo masivo en Estados Unidos y Canadá, el día después al Día de Acción de Gracias, fecha en la que también se lleva a cabo el famoso Black Friday o viernes negro.

Para el resto del mundo, la fecha se estableció para el 27 de noviembre, como un llamamiento contra el consumismo de la época pre navideña.

En la actualidad más de 65 naciones de todo el planeta participan en esta protesta.

Críticas

Muchas personas aseguran que este movimiento es hipócrita pues argumentan que lo único que se consigue es no consumir en un día y comprar más al día siguiente.

Sin embargo, sus defensores argumentan que se trata de visualizar y concientizar sobre un cambio de hábitos, además, manifiestan que la solución no es consumir a base de ofertones y descuentos sorprendentes, sino construir día a día otro modelo de consumo más equitativo y menos despilfarrador.

Un Día sin Compras con abundancia de alternativas en un contexto de escasez

Los problemas de suministro están ocasionados por diversas causas, como la reactivación de la demanda tras la pandemia de COVID-19 a la que las cadenas de producción de diversas industrias aún no se han adaptado.

Y es que, aunque varios estudios apuntan a que tanto las empresas como los consumidores se están volviendo mucho más conscientes de su impacto cuando buscan comprar productos, esto no va a evitar el fuerte impacto en el medio ambiente de las compras que se esperan para este año, pues estamos llegando a los límites de disponibilidad, tanto de distintos materiales, como de diversas fuentes energéticas.

Tan solo un estudio publicado recientemente sugiere que las compras online de este Black Friday podrían provocar la emisión de 386 mil toneladas de carbono a la atmósfera.

Por ello, los participantes llaman a no seguir alimentando un modelo capitalista que acentúa la crisis climática, a la vez que, en un contexto de escasez, concentra aún más la riqueza en unas pocas manos.

FC