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Las hermanas Mirabal y la lucha contra la violencia a las mujeres

Conoce su historia en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

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Hermanas Mirabal
Foto: Especial

Las hermanas Patricia, Minerva y María Teresa Mirabal marcaron un antes y un después en la lucha contra la violencia que sufren las mujeres. Su asesinato el 25 de noviembre de 1960 en República Dominicana no quedó en el olvido y sus nombres se convirtieron en un símbolo que se conmemora en cada año desde 1999 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

En este día se visibiliza la violencia que se ejerce contra las mujeres alrededor del mundo, no solo en América Latina, y en el que se reitera el llamado a los gobiernos para exigir políticas que erradique las agresiones que se cometen contra ellas todos los días.

A 61 años del crimen contra “Las Mariposas” te contamos su historia, así como la lucha de Dedé Mirabal, la única que sobrevivió y se dedicó a que el nombre, así como el legado de sus hermanas perdurara.

Memorias contra la dictadura

Patricia, Minerva y María Teresa crecieron en una hogar rural en el municipio de Salcedo (hoy Hermanas Mirabal), en República Dominicana. Las tres se encontraban casadas, con hijos, carreras universitarias y casi una década de activismo político al momento de su muerte.

“Las Mariposas”, como se les conocía, participaron activamente en la lucha contra el régimen de Rafael Leonidas Trujillo y por lo cual constantemente fueron perseguidas debido a sus opiniones y acciones políticas, que incluso las llevaron a ser encarceladas en más de una ocasión.

Se sabe que el destino de toda la familia cambió por completo en 1949, cuando fueron invitados a un recepción de honor encabezada por Trujillo, donde este mostró interés en Minerva, pero ella rechazó cualquier intento de cortejo que se convirtió en acoso por parte del dictador, quien ordenó vigilar a las Mirabal e incluso mandó apresar a su padre Enrique y más tarde a varias de sus amigas.

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Desde entonces y debido al activismo que encabezaban, Minerva ya advertía: “Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, mismo que les costó ser encarceladas, violadas y torturadas durante la dictadura.

El 18 de mayo de 1960, Minerva y María Teresa fueron condenadas a tres años de cárcel, junto con sus esposos, para el 9 de agosto de forma inesperada las dos hermanas fueron puestas en libertad por orden de Trujillo, pero sus parejas continuaron en prisión.

El último vuelo de las mariposas

Al abandonar la prisión, las hermanas no bajaron los brazos y emprendieron nuevos golpes contra el régimen de Trujillo, sin embargo, en ese mismo año el Servicio de Inteligencia Militar las emboscó.

Los hechos ocurrieron un 25 de noviembre cuando salieron de visitar a sus esposos en la cárcel de Salcedo, las hermanas Mirabal viajaban en un vehículo junto con su chófer, quienes fueron interceptados a la mitad de su camino y trasladados bajo amenazadas a una casa en La Cumbre.

En dicho lugar, la policía secreta las golpeó, ahorcó y torturó hasta matarlas, después colocaron sus cuerpos en el vehículo y lo arrojaron a un acantilado en Puerto Plata para simular que se había tratado de un accidente.

El crimen contra “Las mariposas” conmovió a toda la nación debido a postura y activismo político, lo que aumentó la indignación contra la violencia provocada por la dictadura de Trujillo.

Patria tenía 36 años, Minerva, 34 y María Teresa apenas 25 años, cuando sus voces fueron silenciadas, sin saber que sus nombres y lucha, las transformaría en un símbolo de República Dominicana, ya que solo seis meses de después de su muerte (el 30 de mayo de 1961), Trujillo fue emboscado por un grupo de disidentes.

La cuarta mariposa

Bélgica Adela Mirabal, mejor conocida como Dedé, fue la única mariposa que sobrevivió a la dictadura para contar la historia de sus hermanas, además de criar y educar a sus sobrinos que quedaron huérfanos.

Durante años trabajó para mantener viva la memoria de Patricia, Minerva y María Teresa a través de la Casa-Museo-Hermanas Mirabal, cual actualmente es el lugar más visitado de República Dominicana.

En 2009 publicó la obra “Vivas en su jardín” que contiene las memorias de los actos revolucionarios de sus hermanas y cómo su muerte fue parteaguas para derrocar a Trujillo e inmortalizarlas como las heroínas de la revolución.