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¿Pacto con el diablo? La historia satánica detrás de estos músicos

Muchos piensan que podría tratarse de una simple estrategia de mercadotecnia para vender más discos

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Foto: Especial

¿El talento se tiene, se crea o se pacta? Esa es una incógnita que ha acompañado a la historia del arte desde su inicio y se ha alimentado con leyendas que han surgido en torno a diversos músicos que aseguran haber vendido su alma al diablo.

Y es que aunque en muchos casos solo se trata de rumores, y una simple estrategia de mercadotecnia para conseguir más atención y vender más discos, otros están marcados por historias satánicas que dan un sentido sobrehumano al éxito, talento y fama conseguida por los artistas.

A continuación vamos a conocer algunos casos de músicos que aseguran que han recurrido al diablo para cambiar su alma por un gran talento musical o un éxito repentino e inexplicable.

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Robert Johnson

Esta es la historia más famosa de un músico que vendió su alma al diablo y la que probablemente influenció al resto de los artistas de esta lista. 

Se dice que Johnson no era muy buen guitarrista antes de que fuera el bluesman que hoy en día conocemos. Debido a su frustración, decidió desaparecer por completo aproximadamente seis meses, y asu regreso, extrañamente se había convertido en un gran cantante, y poderoso guitarrista con habilidades vertiginosas.

Fue a partir de entonces, que empezaron a circular los rumores (incluso señalados por él mismo) que había vendido su alma al diablo en un cruce de una carretera de Mississipi para poder convertirse en el mejor bluesman que nunca hubiera pisado la tierra.

Con referencias vagas a ello en sus canciones, creó un mito a su alrededor y ganó fama permanente pero murió a una edad temprana, dejando una misteriosa historia de vida, pues hasta hoy se desconoce su fecha de nacimiento, la causa de su muerte, (al parecer lo envenenaron con una botella de Whisky), y hasta queda en duda su lugar de entierro.

Jimmy Page (Led Zeppelin)

Se dice que Jimmy Page, desde su juventud, tuvo una fijación con el ocultismo, pues solía reunirse con grupos que buscaban conectar con lo paranormal e incluso compró la propiedad del líder satanista Aleister Crowley. 

Por ello, se hicieron un gran número de teorías que señalan que vendió su alma al diablo para obtener fama y consolidarse como uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. 

De hecho, el accidente que sufrió el vocalista de Led Zeppelin, Robert Plant y su familia, en 1975, así como la muerte del hijo menor del cantante, Karac, fue atribuido a una “maldición” provocada por las artes oscuras de Page.

En los últimos años, Page dijo que ya no le gustaba hablar mucho al respecto, ya que eso lo hacía ver muy excéntrico, sin embargo, jamás negó los rumores sobre su pacto.

Bob Dylan

En más de una ocasión, Dylan declaró que le debe su fama a un pacto que hizo durante su juventud con “el gran jefe”, y al preguntarle a quien se refería, su respuesta siempre era: “Al jefe de esta y la otra vida”.

Con estas declaraciones, podría referirse a Dios o al diablo, lo cierto es que, a lo largo de su carrera ha ganado todas las distinciones posibles dentro de la música, como el Grammy, Globos de Oro y premios de la Academia, incluso, fue galardonado con el Nobel de Literatura.

Rolling Stones

Tan solo ser la primera banda en mencionar al demonio en el título de un álbum, la notable obsesión de Mick Jagger con el ocultismo y una trayectoría musical caracterizada por su cercanía con lo satanico, son algunas razones para creer el rumor sobre su pacto con el diablo.

Además, se rumora que ‘Sus satánicas majestades’ continúan, a pesar de su edad, dando conciertos y produciendo nueva música, debido a su pacto satánico. 

Otras razones por las que son señalados de haber vendido su alma al diablo son las letras de muchas de sus canciones, como las que aparecen en el álbum “Their Satanic Majestic Request” (Al servicio de sus satánicas majestades) y su canción “Sympathy for the devil” (Simpatía por el diablo).

Ozzy Osbourne

La pasión de Ozzy por las artes oscuras y la adoración a “Satán” han sido evidentemente reflejadas tanto en su carrera música como en sus declaraciones y vida personal.

El demonio se volvió más popular en la música con la llegada de las bandas de Heavy Metal, y Ozzy incluso usó imágenes de pentagramas y crucifijos invertidos en sus álbumes, con canciones sobre magia negra y ocultismo.

En varias ocasiones el rockero ha declarado que está convencido de que irá al infierno cuando muera por haber “vendido su alma al diablo” a cambio de poder exprimir al máximo su vida, incluso dijo que llegó a pensar que estaba poseído.

Cabe señalar que recientemente, Ozzy Osbourne atribuyó a Satanás el mérito de haberlo protegido durante la pandemia de covid-19, incluso cuando otros miembros de su familia se contagiaron.

“Mi mujer tuvo el virus; mi hija tuvo el virus y yo nunca lo cogí, ser un adorador del diablo tiene sus ventajas!”, declaró en una entrevista.

Alice Cooper

El mismo cantante confirmó que luego de una sesión de espiritismo decidió cambiar su nombre. Y que vendió su alma al diablo proque quería fama.

Su verdadero nombre era Vincent Damon Furnier. Dijo que eligió Alice Cooper porque fue el nombre de una bruja a quien quemaron en la hoguera.

Caracterizado por su aspecto siniestro, inquietantes letras y provocativas representaciones que abarcaban ejecuciones con guillotina y sillas eléctricas o actos con enormes serpientes, que ilustraban los contenidos de sus álbumes, Cooper, actualmente dice que su trabajo consiste en advertir a la gente que el Diablo es real. “El mundo pertenece a Satanás”, dijo en una entrevista reciente.

Niccolò Paganini

Probablemente uno de los músicos más virtuosos de su tiempo, y sin duda, uno de los mejores violinistas de la historia, Niccolò Paganini escribió piezas para violín desde la infancia. Su padre rápidamente advirtió el talento de su hijo y lo estimuló a que llevara sus creaciones a las iglesias, donde servía espiritual y musicalmente.

No obstante, sus rivales no creían que ninguno de sus trabajos fuese realmente suyo, sino más bien el fruto de algún tipo de pacto satánico.

Rápidamente se propagó el rumor de que Niccolò Paganini había vendido su alma al demonio a cambio de convertirse en un gran violinista. Esta leyenda, sin embargo, no lo perturbó demasiado, e incluso hizo mucho para estimularla.

Según el poeta Heinrich Heine, cada vez que Niccolò Paganini tocaba su violín siempre se veía una figura oscura detrás de él.

Más allá de que esto pudo haber sido una puesta en escena, desde luego, patrocinada por el propio Paganini, lo cierto es que, tras su muerte, la iglesia le negó el entierro según el rito católico.

Pasarían cuatro años desde su muerte para que el papa emitiera una orden por la cual su cuerpo podía ser enterrado en suelo sagrado. Desde entonces, en 1876, el cuerpo de Niccolò Paganini descansa en el cementerio de Parma.

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