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¡Que no se pierda la tradición! Conoce el origen de los juguetes típicos mexicanos

Se trata de un arte popular que lucha por seguir subsistiendo

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Juguetes mexicanos
Foto: Especial

En una época de “gamers”, tablets, inteligencia artificial y juguetes electrónicos que cuentan con la más alta tecnología del mundo, las tardes de salir a jugar con amigos, arrullar a la muñeca y los juegos típicos en familia, han quedado atrás. 

Y es que en el mundo moderno dominado por la electrónica, parece que la capacidad de juego está ligada sólo a una pantalla con altísima resolución, por lo que, los tradicionales juegos que marcaron la infancia de nuestros padres y abuelos, han sido olvidados por las nuevas generaciones.

Pero el caso de los juguetes tradicionales mexicanos, es aún más preocupante, pues se trata de un arte popular que lucha por seguir subsistiendo, ya que cada vez son menos los niños que piden uno de regalo, o siquiera, quienes han jugado alguna vez con alguna de estas artesanías.

Por esta razón, y por si no los conocías, te presentamos algunos de los juguetes mexicanos más representativos, así como el origen de cada uno de ellos.

1. La Lotería.

La lotería es un juego popular mexicano de origen Europeo, que fue traído por los españoles durante la época de la Colonia y estaba reservado para la clase alta. Más tarde, llegó a la clase media y se convirtió en un juego tradicional que, en la actualidad, no puede faltar en las ferias de las fiestas patronales.

Este juego consiste en una serie de cartones, los cuales tienen dibujados diferentes imágenes, que también se encuentran en una baraja. El ganador será el primero que forme en su cartón la alineación que se haya especificado al inicio del juego con las cartas marcadas y grite en señal de victoria ¡Lotería!

2. El Balero.

Se dice que tiene su origen desde tiempos prehispánicos, pero aparece durante el período clásico, entre los años 250 a 950 de nuestra era. Las evidencias encontradas revelan que los habitantes mayas, en Yucatán, jugaban los elaborados con materias del entorno pero que igualmente, usaban cráneos humanos en substitución de la clásica bola.

Actualmente, el balero se juega en todas las regiones de México. Es un juguete de malabares compuesto de un tallo, generalmente de madera, unido por una cuerda a una bola horadada, por uno o varios agujeros de un diámetro ajustado al tallo. El juego consiste en tratar de ensartar la parte superior en la base o viceversa.

3. Muñeca de trapo.

Las más conocidas son las originarias del Estado de Michoacán y del Estado de México. Las elaboraban por el grupo étnico mazahua como un alternativa más accesible y tradicional a los juguetes que se vendían en los mercados (como las muñecas de porcelana importadas de España).

Con el paso del tiempo, las muñecas empezaron a representar a las mujeres mazahuas que se encontraban en la Ciudad de México y que eran conocidas como “Marías”, y así, las muñecas, que se adornan con listones e indumentarias típicas de la región se ganaron, también, el nombre de “muñecas María”.

Actualmente ya no se trata sólo de un juguete, sino de una artesanía que requiere varias horas de trabajo.

4. Yo-yo.

Se dice que el yo-yo es el juguete más antiguo después de la muñeca, y aunque no se conoce con exactitud su origen, se sabe que en los comienzos del siglo XVI, algunas civilizaciones utilizaron una variante del yo- yo como un artefacto de caza.

Los cazadores mexicanos utilizaban un yo-yo, para atrapar animales y alimentarse, fue necesario una cuerda maciza y mucha fuerza, lo lanzaban a las patas de los animales y la cuerda se enredaba, así los derribaban.

En México, es elaborado de diferentes maderas, tales como el guayabo o el mezquite, y se ha vuelto un deporte entre chicos y grandes, son muchas las “suertes” que se pueden lograr, ya que quien ha tenido paciencia e ingenio de movimiento, ha conseguido realizar muchos trucos que no solo son subir y bajar, tienen nombres curiosos como “salto planetario”, “el perrito”, “el cohete” y muchos más.

Actualmente existen en México dos asociaciones de yoyó: la Asociación Mexicana del Yo-Yo y la asociación mexicana de trompo y yoyó del Caribe, con el objetivo de enseñar y promover este tradicional juego.

5. Piñata.

Uno de los elementos más típicos de las celebraciones en México son las piñatas, símbolo reconocido internacionalmente de la cultura mexicana.

Esta tradición llegó a México en el año 1586 (siglo XVI), cuando los frailes agustinos de Acolman de Nezahualcóyotl, en el estado actual de México, cerca de la zona arqueológica de Teotihuacán, recibieron la autorización del Papa Sixto V para celebrar las “misas de aguinaldo”, que más tarde se convertirían en las posadas.

Sería difícil imaginar las celebraciones y posadas sin estas coloridas decoraciones originalmente hechas de barro, rellenas de frutas de temporada como tejocote, jícama, lima, caña de azúcar, mandarina, naranja así como cacahuates y diversas variedades de dulces.

6. Canicas.

Si bien no se conoce el verdadero origen de las canicas, su origen aparentemente se remonta hasta el Antiguo Egipto y la Roma Precristiana. Sin embargo, llegó a México en la época Colonial, y desde entonces, ha sido uno de los juegos preferidos en nuestro país.

Estos juegos son prácticamente universales, y aunque existen muchas variantes, la esencia es casi siempre la misma: lanzar una o varias canicas para intentar aproximarse a otras o a agujeros objetivo. Cuando se gana una mano se suelen tomar las canicas del otro jugador o de los jugadores contrarios.

7. Trompo.

Se dice que los primeros registros del trompo datan del 4000 a. C., pero coinciden en que los detalles de su origen y su creación son inciertos. Inclusive se dice que el trompo fue un instrumento para prácticas de adivinación y chamanismo, y se cree que tiene un origen arcaico asociado a rituales de adivinación e interpretación de presagios en cierta época del año ya que se utiliza para recrear el movimiento de los astros.

En México el tropo ya era sumamente popular en el siglo XX, y en esa época eran de madera de guayabo o mezquite con punta de clavo. Se vendían en ferreterías y se juntaban los niños a jugar el cónico juguete de madera. En 1963 se introdujeron los primeros trompos plásticos bajo el sello Plasti Marx; con mucha publicidad en programas de televisión como el de Chabelo, quién dio gran impulso a la promoción del trompo de plástico en nuestro país.

Son elaborados de forma artesanal con madera y se exportan a diversos lugares del mundo. El juego consiste en enrollar la cuerda alrededor del trompo y lanzarlo al suelo o alguna superficie con fuerza para hacerlo girar equilibrandose en su eje, una vez que se encuentre girando el desafío viene en los trucos que logres hacer mientras se encuentre “bailando”.

8. Atrapanovios

Es un juguete artesanal mexicano en el que por un extremo se coloca el dedo de una persona y por el otro se sujeta otra, funciona como una trampa porque al tratar de zafarse de él, la primera mencionada queda atrapada.

Este juguete consta de un cilindro tejido con hoja de palma, el cual, por la forma en que esta tejido, “captura” el dedo de aquella persona que lo juega y si usas la fuerza para sacarlo simplemente lo apretará más y más.

En la actualidad lo fabrican maestros de la hoja de palma originarios de Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Puebla y Campeche.

Una de las principales razones por las que es urgente que las nuevas generaciones retomen estas prácticas, es la importancia de preservar nuestra cultura, pues los juguetes típicos son una expresión representativa de la cultura mexicana, de su folclore y sus coloridos brillantes, que no sólo aportan grandes beneficios a quienes los practican, sino que, además propician de manera intensa el uso de la imaginación, ya que son manifestaciones artísticas y no copias repetitivas diseñadas para una sola función específica.

FC