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Represión social: los casos más polémicos que marcaron la historia de México

Los violentos sucesos que nos recuerdan que México es un paraíso de la impunidad

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Represión Social
Foto: Especial

Un día como hoy, pero de 1968, ocurrió la Matanza de Tlatelolco, uno de los episodios más notorios de autoritarismo gubernamental en contra de la sociedad civil que, sin duda, marcó la historia de México y el inició de un crudo historial de represión social en el país.

Y aunque dicho suceso también significa el principio de un largo proceso de transición a la democracia y un símbolo de lucha estudiantil que ha marcado a las generaciones que buscan expresar sus ideas e inconformidades, así como defender sus derechos, por otra parte, nos recuerda que México es un paraíso de la impunidad.

Así como lo ocurrido el 2 de octubre del 68, la historia de México se ha marcado por una serie de trágicos sucesos que cobraron la vida de miles de víctimas, cuyo único delito fue enfrentarse a las decisiones autoritarias y a las injusticias de su tiempo, exigiendo respeto a sus derechos y a sus libertades.

A continuación, haremos un recuento de los casos de represión social más polémicos en la historia del país:

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1. Matanza del 2 de Octubre de 1968

Todo comenzó el 22 de julio, tras un conflicto entre estudiantes de la vocacional 2 del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la escuela particular Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, donde la campal fue disuelta violentamente por un grupo de Granaderos del entonces Distrito Federal, lo que desató una ola de protestas por el abuso policial cometido contra los jóvenes. 

Esto provocó que policías y militares resguardaran las instalaciones de la UNAM y el IPN, lo que generó el descontento de la comunidad estudiantil, que entró en paro de labores. 

Fueron más de dos meses de protestas a las cuales incluso se sumó el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien marchó con sus estudiantes para exigir la salida de los militares. 

Justo en esos meses se gestó el Consejo Nacional de Huelga (CNH), conformado por más de 200 estudiantes de 75 escuelas, quienes convocaron a marcha el 2 de octubre, días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de México 1968.

¿Qué pasó el dos de octubre?

Los jóvenes estudiantes se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas para llevar a cabo dicha marcha, en la que, además de exigir la desaparición del cuerpo de granaderos y la destitución de los jefes de policía capitalina, protestarían contra el autoritarismo que perneaba en la vida política del país.

El Gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien se opuso al movimiento y criminalizó las protesta, tuvo al Ejército vigilando todo el tiempo el acto, pues temía que fuera tomada la Torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores que se encontraba justo en esa zona.

Todo transcurría de manera tranquila hasta las 6:10 horas, cuando dos bengalas iluminaron el cielo, causando desconcierto entre los presentes, quienes, en cuestión de segundos fueron atacados por el “Batallón Olimpia”, quienes vestidos de civiles y con un pañuelo o guante blanco, rodearon y disolvieron con disparos el movimiento. 

La multitud se dispersó y muchos corrieron a esconderse en los edificios aledaños a la Plaza de las Tres Culturas, donde decenas de estudiantes perdieron la vida, otros fueron detenidos y “desaparecidos”, sin que hasta la fecha se tenga idea de dónde están. 

Aunque un día después de los hechos, el Gobierno dijo que sólo habían muerto 20 personas, según datos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, se estima que fueron entre 150 y 350 víctimas

2. Caso Ayotzinapa

“¿Dónde están?” es la pregunta que aún se hacen los familiares de los 43 normalistas de la normal rural de Ayotzinapa, desaparecidos entre el 26 y 27 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero.

Los hechos sucedieron cuando un grupo de alumnos de la Escuela Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’ de Ayotzinapa, de entre 17 y 25 años, acudió a la ciudad de Iguala, con la finalidad de “tomar” autobuses para llegar a la Ciudad de México y participar en la marcha anual del 2 de octubre de 1968.

Ese mismo día, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Iguala, que entonces estaba a cargo de María de los Ángeles Pineda, esposa del alcalde José Luis Abarca, realizaba una celebración con motivo de los logros de su administración.

Tras la toma de tres autobuses en la central camionera de Iguala, los estudiantes formaron una caravana para de ahí enfilar hacia Ayotzinapa. Ello los haría pasar a una cuadra del festejo del DIF. Sin embargo, alertados por el aviso del chofer, la policía los comenzó a perseguir a tres cuadras de la central camionera, en un intento por impedir que la comitiva se acercara al evento de la esposa del edil.

Luego de ser alcanzados, fueron atacados por la policía municipal y estatal, donde cinco jóvenes murieron a balazos, una veintena resultaron heridos, y otros 43, cuyo último paradero conocido fueron los autos policiales a los que los subieron, están desaparecidos desde entonces.

Según la versión del gobierno de entonces, llamada “verdad histórica”, los 43 desaparecidos fueron entregados a integrantes del grupo criminal “Guerreros Unidos”, quienes los torturaron, asesinaron y luego incineraron sus cuerpos y los arrojaron al río San Juan, en Guerrero.

En total, más de 180 personas fueron víctimas directas de violaciones a derechos humanos esa noche y alrededor de 700 personas resultaron víctimas indirectas, considerando a los familiares de los agraviados.

Jueves de Corpus – “Halconazo”

El 10 de junio de 1971, justo cuando se celebraba el Jueves de Corpus, estudiantes de, principalmente, la UNAM y el IPN salieron a las calles en apoyo a la huelga de la Universidad de Nuevo León (UANL), reuniéndose en los alrededores de la estación del metro Normal para marchar hacia el Zócalo capitalino.

A finales de la década de 1960, en la UANL profesores como estudiantes presentaron una ley orgánica donde se proponía un gobierno paritario. Gracias a ésta llegó a la rectoría Héctor Ulises Leal Flores en 1971. 

En total desacuerdo, el gobierno redujo los presupuestos y obligó al Consejo Universitario a aprobar un nuevo proyecto de ley donde se suprimía la autonomía de la universidad. Por ello, los estudiantes salieron a las calles a manifestar su descontento y, quienes integraban el comité estudiantil, pidieron a las demás universidades del país su apoyo. Tanto la UNAM como el IPN respondieron, decidieron unirse y realizar una manifestación masiva el 10 de junio de 1971 .

La marcha iniciaría en las inmediaciones del Casco de Santo Tomás, para después tomar la calle de Carpio y salir hacia la Calzada México-Tacuba. Sin embargo, cuando el contingente avanzaba por Avenida de los Maestros, los llamados “halcones” abrieron fuego contra los estudiantes desde las alturas. Por ello, esta matanza se conoce como “Halconazo”.

Fue un ataque indiscriminado, que tuvo toda la intención de dispersar a los manifestantes y, nuevamente, mostrar el poder del Estado, pues la policía y el ejército respaldaron las acciones.

Muchos estudiantes intentaron esconderse en las escuelas, negocios y viviendas de la zona. Pero ni los heridos, que habían llegado a clínicas como el Hospital Rubén Leñero estuvieron a salvo.

50 años después, nadie ha sido juzgado ni encarcelado por lo ocurrido.

FC