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Tamikka Brents: la luchadora que la transfobia reemplazó

En una supuesta búsqueda de proteger a las mujeres, la imagen de la luchadora quedó en segundo plano

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tamikka brents trans

¿Es justo permitir que mujeres trans compitan con mujeres cisgénero (no transexuales) en justas deportivas? El debate que desde hace años divide las opiniones de la sociedad recobró fuerza esta semana cuando usuarios de redes sociales revivieron la ocasión cuando Tamikka Brents sufrió una fractura de cráneo tras enfrentarse con una luchadora transexual; pero, en el camino a la crítica, pocas personas repararon en que la auténtica Tamikka fue eliminada de la narrativa, dejándola por completo en segundo plano.

De manera irónica, en un tema donde, supuestamente se buscaba denunciar una entorno de abuso hacia las mujeres, la sociedad cibernética que fungía como policía moral del tema no tuvo la misma sensibilidad y respeto hacia la mujer que utilizaban como estandarte de su argumento, y que además sacaría a relucir, mediante la invisibilización, muestras de racismo, misoginia y lesbofobia por parte de los difusores del tema.

Ley trans

El tema se abrió luego de que el Ministerio de Salud de España anunciara la instauración de la llamada Ley Trans, que, busca dignificar a las personas transexuales y transgénero en diversos aspectos relacionados con el ámbito sanitario, educativo y laboral, pero también en lo deportivo. 

En contra de esta medida, los internautas españoles recordaron el incidente que ocurrió en junio de 2015 en Estados Unidos, cuando Tamikka Brents y Fallon Fox se vieron cara a cara en una pelea de Artes Marciales Mixtas (MMA, por sus siglas en inglés).

A los dos minutos de comenzar el primer round de la contienda, Fox derrotó a Brents a y le propinó una tremenda golpiza provocándole una conmoción cerebral y rompiéndole 7 huesos orbitales.

Argumentando las diferencias fisiológicas entre una mujer trans y una mujer cisgénero, compartieron imágenes de Fallon Fox, la luchadora trans, y una mujer que desangrándose tras resultar herida durante una pelea de dicho deporte.

¿Y Tamikka Brents?

Rápidamente, tras las publicaciones de los españoles, la anécdota cruzó fronteras, y países de Latinoamérica (e incluso algunos de habla sajona) se volvieron a montar en la tendencia, a casi seis años de que sucediera.

Refiriéndose a Fallon Fox como “hombre que se autopercibe como mujer”, la opinión de la mayoría de los internautas era en tono de crítica a lo que denominan como un asunto de inclusión forzada que es injusto y pone en riesgo la salud y la integridad de las mujeres.

Tristemente, en esta supuesta búsqueda de velar por la integridad y el respeto del llamado “género femenino biológico”, destacando en diversas publicaciones de Twitter y Facebook que lo que había sufrido Tamikka Brents en manos de Fallon Fox era un abuso de género, los usuarios de internet nunca repararon que la mujer que una y otra vez apareció desangrándose en sus publicaciones, no es Tamikka Brents.

Kay Hansen

Se trata de Kay Hansen, una atleta de apenas 21 años que se ha labrado un lugar en la UFC pese a su corta edad, y las imágenes donde se le puede ver tan herida corresponden a una pelea con otra mujer cisgénero.

En realidad, la auténtica Tamikka Brents es una mujer de color, que, a diferencia de Hansen, no tiene ningún tatuaje en su cuerpo. Videos de la pelea entre ella y Fallon Fox están disponibles en la red, y pese a que las heridas fueron reales, puede que las imágenes no parecieran tan “impresionantes” como ver el rostro de Kay Hansen bañado en sangre.

Entonces, si la historia de la pelea con Fox es real, y las heridas que Tamikka sufrió fueron reales, ¿Por qué los internautas, en lugar de compartir una imagen de la contienda real o una de las muchas fotografías que Brents tiene en sus redes sociales, optaron por, de plano, suprimir a la luchadora de sus publicaciones?

¿Por qué ninguna de las muchas personas que se dijeron preocupadas por la seguridad de las mujeres y evitar los abusos pudo corroborar que la fotografía que difundían ni siquiera correspondía a la mujer que, supuestamente, protegían?

¿Existe una razón para reemplazar a Tamikka, una mujer de color y lesbiana, por una luchadora caucásica?

Estas fueron algunas de las preguntas que la comunidad trans y otros internautas se hicieron, formulando la hipótesis de que, en realidad, la integridad de Brents y las mujeres en general era un tema irrelevante para los detractores de la Ley Trans y quienes se sumaron a la tendencia; en cambio, apuntan, simplemente hablaban desde un prejuicio donde lo importante era tener un argumento para descalificar la ideología de género sin siquiera realizar la mínima reflexión y recolección de datos.

El deporte y la transfobia

Tamikka Brents es una mujer cis negra con el cabello obscuro, sin tatuajes visibles y según el video que justo vi de lo que duró la pelea entre las dos. A ella sólo le sangra la frente (cosa que pasa seguido en los MMA según las fotos que veo y que ustedes pueden investigar), no literalmente todo el cutis como película de terror de lo ochenta”, dijo en Facebook I. Carrillo, una mujer trans.

La usuaria pidió a la ciudadanía investigar lo que difunden y comparten antes de darlo por hecho, sobre todo cuando hay un prejuicio de por medio, alegando que hay una tendencia de prevaleciente transfobia alrededor de los deportes, y esto nada tiene que ver con la igualdad y la justicia.

Prueba de ello, denuncian colectivos, es la victoria de Patricio Manuel, boxeador transgénero profesional, en su debut:

En contraste con la situación de Fallon Fox, donde la sociedad acusa una ventaja fisiológica ante otras mujeres, el luchador, desde la misma lógica, tendría una gran desventaja frente a sus oponentes, fisiológicamente, más fuertes.

En su debut como boxeador profesional, Pat Manuel le ganó a un mexicano (Foto: Instagram team_pat_manuel)

En este caso, sin embargo, hubo dos respuestas:

En primer lugar, la indiferencia e invizibilización del hecho, destacando su nula difusión mediática; en segundo, acusan, la minimización y ridiculización de la victoria, alegando que, pese a haber sido una decisión unánime, Patricio Manuel “ganó por inclusión” y “le regalaron la victoria”.

Entérate: Las 17 mujeres que EUA ha ejecutado en su historia moderna

Otro aspecto al que apuntan para explicar la tendencia transfóbica en torno a estos temas, es el tratamiento insensible y descalificador con que los medios abordan los temas:

Desde cuestionar la identidad de género hasta normalizar

Las fracturas en las MMA

Otro aspecto que despierta la atención del colectivo es que, tal como lo apunta I. Carrillo en su publicación, las heridas graves dentro de las artes marciales mixtas son mucho más recurrentes de lo que podría pensarse.

Al tratarse de un deporte de alto riesgo, donde los intercambios de golpes no son actuados, hay una altísima cantidad de fracturas y otras secuelas derivadas de los encuentros.

Tan sólo basta con poner “fracturas mma” o “accidentes UFC” en los motores de búsqueda de Google o Youtube para encontrarse con escenas tan lamentables como la de Tamikka Brents, o Kay Hansen; la diferencia, destacan los colectivos, es que estos incidentes no llaman la atención de gente que no es fanática de dicha disciplina, pues no se trata de un caso donde una competidora es transgénero.

Tamikka, a 5 años de la pelea

Luego de sufrir las fracturas tras su encuentro con Fallon Fox, Tamikka declaró:

“He luchado contra una gran cantidad de mujeres. Nunca  sentí la fuerza que sentí en una pelea como lo hice esa noche. No puedo responder si es porque nació un hombre o no, porque yo no soy médico”.

Años después, la atleta se ha recuperado, y mantiene su labor como luchadora de las MMA, y también como jugadora de futbol americano.

Pese a que no se ha pronunciado sobre la manera en que, acusan colectivos, su identidad fue usada como caballo de Troya por personas que ni siquiera se han preocupado por quién es o qué ha hecho tras esa complicada noche, Brents mantiene una constante actividad en redes sociales, donde se pronuncia en contra de el racismo en su país, alegando, por ejemplo, que si la gente que protagonizó el asalto al Capitolio de EUA a principios de año, fueran, como ella, gente de color, el resultado habría sido muy distinto.

EC